PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID

Waleed Saleh: "En Occidente no interesa que el mundo árabe logre la democracia"

Lleva más de treinta años exiliado de su país, Irak, porque sufrió la represalia del régimen de Sadam Hussein. Ayer, invitado por IPES, intervino en el ciclo "Árabes e Islam" para hablar sobre amor, matrimonio y sexo en el mundo musulmán. - "Es una vergüenza que Obama no haya retirado su apoyo a Mubarak" - "Irak está en manos de islamistas radicales gracias a Estados Unidos" - "Cuando yo estudiaba en la universidad, las chicas llevaban minifalda y ahora no pueden salir sin velo"

Diario de Navarra, NEREA ALEJOS . PAMPLONA, 09-02-2011

Su vida ha inspirado una novela, Las cenizas de Bagdad de Antonio Lozano. “Sólo el 5% es ficción”, asegura. Waleed Saleh Alkhalifa (Mandali, Irak, 1951), acudió ayer a Pamplona para hablar sobre Amor, sexualidad y matrimonio en el Islam. Pero la actualidad se impuso en la conversación que mantuvo con los periodistas, con quienes analizó lo que está sucediendo desde Egipto hasta Irán. Como analista internacional, es autor del libro El Islam político (2007).

¿Cómo interpreta la cadena de revueltas que está viviendo el mundo árabe?

El móvil fundamental es económico, porque hay centenares de miles de jóvenes sin garantías de una vida digna. Creo que estas revueltas van a repercutir enormemente en la vida social, en cuanto a las libertades y los derechos que se han ido perdiendo en las últimas décadas, sobre todo en el caso de las mujeres y las minorías. Grupos islamistas muy poderosos se han hecho con el espacio público; y la sociedad, en vez de avanzar, ha dado marcha atrás.

¿Cómo cree que evolucionará la situación actual en Egipto?

La gente ya ha perdido el miedo a las dictaduras, porque están basadas en la fuerza y no en el apoyo social. En el caso de Egipto, se está poniendo como una coartada para Mubarak el miedo que Occidente está provocando contra los Hermanos Musulmanes, cuando no dejan de ser una minoría, a pesar de la importancia que tienen. Si mañana hubiera elecciones libres en Egipto, como mucho tendrían entre el 20% y el 30% de los votos.

¿Hacia qué modelo podrían evolucionar los países árabes?

Quizá sea cuestión de décadas, porque todo ello necesita mucho tiempo y mucha educación . También se ha dicho de otros países que no estaban preparados para tener una democracia, como América Latina o incluso España y Portugal. Es falso que un país árabe no pueda evolucionar hacia una democracia. Una persona puede ser analfabeta y no conocer lo que significa la palabra democracia, pero sabe perfectamente lo que significa ser respetado, que le ofrezcan trabajo y una vida digna… La democracia no es un asunto filosófico, sino que la gente viva libre y de manera respetuosa. Cualquier ser humano aspira a esa situación.

Sin embargo, esa futura democracia no podría basarse exclusivamente en valores occidentales. ¿Se puede encontrar alguna vía que esté en consonancia con el Islam?

Sinceramente, yo siempre miro hacia Turquía como un modelo óptimo y también lo consideran así muchos líderes, como Ganuchi, el opositor tunecino que volvió desde Londres a su país. Cuando sus seguidores lo recibieron en el aeropuerto, él declaró que aspiraba al modelo turco y no al iraní. Es decir, combinar valores autóctonos, como el Islam, con valores universales, como la democracia, que es única para todo el mundo.

¿Qué papel cree que debería jugar Occidente en la situación actual?

Me da mucha pena decirlo, pero no veo un apoyo claro al pueblo de Egipto, sólo titubeos. Es una vergüenza que Obama no haya retirado su apoyo a Mubarak. Lo que pasa es que gobiernos corruptos como el de Mubarak son clientes fáciles para los países de Occidente. Les compran armas y convierten sus países en mercado de consumo de productos fabricados en el mundo occidental, sin esforzarse por avanzar tecnológicamente ellos mismos, para que los jóvenes sean capaces de tener una formación.

¿Cree que interesa más que los países árabes sigan pareciendo un mundo retrógrado?

Sí, claro que interesa la visión del mundo musulmán como algo inmaduro que siempre necesita ir de la mano de otros. No hay que olvidar que el negocio de armas es muy importante. El año pasado, Estados Unidos vendió armas a Arabia Saudí y los Emiratos Árabes por valor de 90.000 millones de dólares. Cuando Obama firmó este contrato, dijo que serviría para salvar 75.000 puestos de trabajo en las fábricas de armas de Estados Unidos durante diez años.

Hablando de guerras, el mundo parece haberse olvidado de Irak. ¿Qué noticias le llegan de su país?

Recibo información constantemente, porque tengo familia allí. Irak es un caso perdido, una desgracia. El país está absolutamente en ruinas y también se ha roto el tejido social, con enfrentamientos entre grupos sociales, religiosos o étnicos (chiíes, suníes, kurdos, árabes, cristianos…). Y ahora resulta que Irak está en manos de islamistas radicales. Ese régimen, curiosamente, se ha instalado gracias a Estados Unidos. Al final, Irak se ha convertido en una república islámica al modelo iraní.

En el caso de las mujeres, ¿tenían más libertad en la época de Sadam Hussein?

Sí, mil veces más, es incomporable. Irak es el ejemplo más claro en lo que respecta a la pérdida de derechos de las mujeres. Cuando yo estudiaba en la universidad, no había ni una sola chica que llevara pañuelo. Además se puso de moda la minifalda y todas la llevaban, hasta que las autoridades se escandalizaron y empezaron a decirles a las chicas que no tenían que ir así. En un momento dado mandaron a la policía secreta y pintaban las piernas de las chicas de color para que no volvieran a ponerse la minifalda. Y ahora resulta que las mujeres no pueden salir a la calle sin pañuelo.

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