Piden cárcel por la algarada en la Mezquita con ocho musulmanes

Rezaron en el templo católico e hirieron a dos vigilantes y un policía

El Mundo, , 04-02-2011

TOÑI CARAVACA / Córdoba
El pasado Miércoles Santo se recordará
en Córdoba por ser el día
en el que un grupo de turistas austriacos,
que profesan la religión
musulmana, armaron un lío monumental
en la Mezquita Catedral, al
intentar rezar en su interior aun conociendo
que el único culto que se
permite en él es el católico.
Los incidentes terminaron con
detenciones y con dos vigilantes de
seguridad del templo y un agente
de la Policía Nacional heridos. El
Ministerio Público solicita dos años
de cárcel para seis de los ocho turistas
musulmanes implicados,
mientras que para los otros dos solicita
dos años y medio y un año y
tres meses, respectivamente.
El fiscal considera, y así lo recoge
en su calificación a la que ha tenido
acceso este periódico, que los
hoy procesados actuaron «a sabiendas
de la prohibición que les impedía
llevarlo a cabo». Para ello, los
musulmanes tuvieron que ponerse
de acuerdo «previamente», pues
entraron «conectados» por medio
de unos walkie talkies. Los hechos
ocurrieron el 31 demarzo del pasado
año, cuando alrededor de las
17.45 horas, unas 110 personas, lideradas
por Zaid El-Aifari, se adentraron
en el interior de la Mezquita
y comenzaron a rezar siguiendo el
rito musulmán.
Tras observar esta acción uno de
los vigilantes de seguridad privada
del templo, propiedad de la Iglesia,
se acercó hasta el grupo y les pidió
que dejaran de hacerlo, pero se negaron.
Entonces, El-Aifari se levantó
y propinó un puñetazo en la cara
al vigilante, tras lo cual se dio a la
fuga mientras el resto de acusados
–menos Edin Grgic– sujetaban al
hombre para que no fuese en busca
del líder. No obstante, esto no
sirvió de nada pues el vigilante finalmente
logró capturar a Zaid El-
Aifari, reteniéndolo en el interior
del templo religioso.
Mohamed Shabir Shaideen, otro
de los imputados, llegó hasta ellos
y sacando una navaja de unos 10
centímetros «lanzó una cuchillada
hacia el pecho» del vigilante, el cual
pudo esquivarla, si bien le provocó
un corte en su mano izquierda.
El resto del grupo fue dispersado
gracias resto de vigilantes que habían
sido ya alertados. Sin embargo,
los «cabecillas» del grupo de turistas
austriacos permanecieron en
la Mezquita con el único objetivo
de proteger a su líder. Es entonces
cuando otro vigilante resultó herido,
al intentar defender a su compañero,
al que intentaron agredir
de nuevo.
Instantes después, la Policía Nacional
entra en escena y comienza
a requerir a los musulmanes que se
identifiquen. Es entonces cuando
Edin Grgic «trató de golpear» a uno
de los agentes con una de las muletas
que portaba de una agresión anterior,
pues se negó a dejar de hablar
por el móvil a requerimiento
del policía.

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