Imputan a unos padres por dar palizas y vejar a su hija de 17 años
Diario Vasco, , 03-02-2011Después de la última paliza que le dio su padre el fin de semana, la joven, de 17 años, decidió no callarse más. El hombre la había golpeado con el cinturón y le había provocado lesiones en la espalda, los brazos y en otras partes del cuerpo, como en muchas otras ocasiones, pero esta vez ya no lo aguantó en silencio. La menor, que padece sordera, llevaba un tiempo siendo asistida por los servicios sociales del Ayuntamiento de Erandio. Su familia, inmigrantes de origen boliviano, reside en el barrio de Astrabudua desde hace algún tiempo.
Cuando la muchacha apareció en la sede municipal a la que solía acudir para hablar con el asistente social, se desahogó y contó de forma espontánea su calvario. Según relató, sus padres, que tienen ambos 34 años, la maltrataban de forma habitual desde hacía años, señala la nota de prensa emitida ayer por el Departamento de Interior.
Según dijo, su padre la sometía a agresiones físicas, especialemente los fines de semana, y su madre la arrastraba de los pelos y le enviaba mensajes con insultos al teléfono móvil. Los continuos golpes, el trato vejatorio y la falta de cuidados de sus padres le han afectado a su equilibrio psicológico y sufre otras alteraciones en su salud, según indica el Departamento de Interior.
Asistente social
Dada la gravedad del caso, los servicios sociales municipales decidieron comunicárselo a la Diputación de Vizcaya, responsable de la atención a los menores, y a la Ertzaintza el pasado 27 de enero. Durante la tramitación de las diligencias, la joven estuvo permanentemente apoyada por un asistente social.
Agentes de la Policía autonómica recabaron toda la información y obtuvieron testimonios de posibles testigos en el centro educativo al que acude la adolescente, situado fuera de Erandio, y en los propios servicios sociales.
La Ertzaintza decidió imputar por un delito de maltrato habitual a los dos progenitores. El juez encargado del caso decidió retirarles la patria potestad de la menor. Los padres se encuentran a la espera del juicio. La menor agredida quedó en manos de la Diputación, que aún no ha asumido su tutela, ya que es un trámite que requiere de varios días.
Según informó el Departamento de Interior, la joven se encuentra ya ingresada en un centro foral de menores. Precisamente, la Diputación cuenta con uno de estos equipamentos sociales en Erandio y se trata de un centro exclusivamente para chicas.
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