Uno de los presos procesados habló con el sicario para hacer "otro trabajo en Colombia"
al ser detenido
en tenerife, solaeche dijo que no era "un asesino, sino un atracador" y se echó a llorar
Diario de Noticias, , 03-02-2011pamplona. En una de las conversaciones intervenidas a los procesados se escucha a uno de ellos, acusado de inducir el asesinato, Karlos Igari, proponerle al sicario que finalmente materializó el crimen, Rodrigo Solaeche, la posibilidad de “hacer otro trabajo” en Colombia. Así lo expuso en su declaración de ayer el jefe de la investigación, que sostiene que, tras haber ocurrido los hechos, en una llamada entre los dos, “Rodrigo le pregunta a Karlos dónde está Nira. Él responde que en el país de las maravillas (la misma expresión que el marido de Yamiled cuando Nira le encargó el trabajo falso a la víctima y se hizo pasar por una tal Alicia), que intuimos que es el país Colombia”, dijo el policía. A este ofrecimiento, Solaeche contestó: “Ahí voy a cobrar yo un tiro en la cabeza. Espero que el pago sea mejor”, en alusión a que los 8.000 euros que cobraron él y Nira Arandigoyen resultaron un botín escaso. Solaeche ya declaró el primer día del juicio que se le había prometido más dinero o, quizás, un coche para que procediera a su venta.
“no soy un asesino” Un dispositivo conjunto de agentes de la Policía Foral y de efectivos de la Guardia Civil desarrollado en Tenerife, al tiempo que se producían los distintos arrestos en otras zonas de la Península, acabaron el 1 de julio con la detención de Rodrigo Solaeche y su novia, acusados de una imputación por asesinato. El policía que realizó el arrestó aseguró ayer en el juicio que el sicario se derrumbó en el momento de su detención. “Dijo que no entendía por qué estaba detenido y que él no era un asesino, que era un atracador (había cometido un atraco en Pamplona con Karlos Igari en fechas anteriores). Se echó a llorar y se puso muy nervioso mientras que su novia se quedó muy sorprendida”, manifestó el agente.
Asimismo, en el juicio intervino otro policía que halló el coche abandonado (Peugeot 306) usado en el crimen y manifestó que en el turismo se halló una llave que resultó ser la que permite el acceso a unas dependencias de la vivienda donde residía el sicario, en el barrio de Iturrama. Para narrar el hallazgo del arma compareció el jefe del Laboratorio de Criminalística de Guardia Civil, que dijo que encontraron en el río Sadar y con un detector de metales “el arma” (no usada antes), “un cargador vacío y otro con 5 cartuchos”.
SOSIEGO EN EL BANQUILLO Por otra parte, ayer por fin resultó un día tranquilo entre los acusados sentados en el banquillo por este juicio. Si bien durante las dos primeras sesiones de la vista oral los procesados habían causado algún problema a los policías que les vigilan y, algunos de ellos, como Nira Arandigoyen y Karlos Igari, que fueron pareja, incluso se habían proferido insultos y gestos obscenos, ayer tuvieron un buen comportamiento dentro de la sala. Les volvieron a situar de otra forma a la de días atrás en la distribución de las sillas, pero ayer todo fue en calma. El acusado como principal in – ductor, José Lareo, continuó con su actitud habitual y volvió a sonreír a las amistades que acudieron a verle y que se sientan entre el público.
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