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Las diputaciones trasladan 300 sugerencias al Gobierno vasco para que "actúe de una vez"

Los entes forales presentan su aportación al Contrato Ciudadano tras consultar a los agentes culturales

Deia, iñaki mendizabal elordi, 27-01-2011

BILBAO. Las diputadas de Cultura de las tres diputaciones forales de la Comunidad Autónoma Vasca, Malentxo Arruabarrena (Araba), Josune Ariztondo (Bizkaia) y María Jesús Aranburu (Gipuzkoa), respectivamente, comparecieron ayer en la sala de prensa foral de Bilbao para hacer público un extenso y detallado informe que recoge las aportaciones que las tres instituciones – de forma conjunta – han presentado al Contrato Ciudadano por las Culturas 2011 – 2012 propuesto el año pasado por el Gobierno vasco.

El documento, conformado por las instituciones de los tres territorios y remitido al Gobierno de la CAV, recoge más de trescientas iniciativas, muchas de las cuales inciden especialmente en la acción positiva en torno al euskera, el apoyo a la juventud, la igualdad de género y la integración social de los inmigrantes , aunque en el mismo se recogen también otro tipo de observaciones, que afectan directamente al entramado cultural de Euskadi. Josune Ariztondo, diputada de Cultura de Bizkaia, instó al Gobierno vasco a tomar en consideración todas estas propuestas, y animó al Ejecutivo a “actuar de una vez” tras dos años de legislatura en la que poco o nada ha podido avanzar este macro proyecto titulado Contrato Ciudadano por las Culturas (nombre con el que rebautizaron el antiguo Plan Vasco de Cultura).

El informe, presentado en el marco del Consejo Vasco por la Cultura, se divide en diez capítulos y aporta respuestas específicas a las necesidades que plantea la “cultura del día a día”, y señala el compromiso de lealtad con todas las instituciones vascas y muy especialmente con la ciudadanía vasca, cosa que también se llegó a poner en duda tras la reunión del 8 de julio de 2010. “En aquel momento no quisimos comparecer, y eso llevó a equívocos. Las diputaciones están dispuestas a colaborar con el Gobierno vasco, y más en temas tan sensibles como éste”, aclaraba ayer la diputada María Jesús Aranburu. Ariztondo subrayó a este respecto que la actitud de las diputaciones para con el CCC “es positiva, constructiva, y no estamos en contra, tal y como se dijo el año pasado”.

reactivar proyectos Las más de trescientas aportaciones llegan después de un trabajo intenso de las tres diputaciones, un ejercicio de revisión y contraste que llega tras sesiones maratonianas de consultas y verificaciones. “Todas estas aportaciones son nuestras, aunque muchas de ellas llegan tras haber pulsado la realidad de los agentes culturales de nuestro país, sean profesionales o no”, detallaba Josune Ariztondo tras la rueda de prensa conjunta.

Las diputadas se mostraron convencidas de que “las discusiones no pueden paralizar proyectos”, e instaron al Gobierno vasco a “invertir y a poner proyectos en marcha”, porque muchas de la ideas que se recogen en el CCC ya estaban plasmadas en el anterior borrador Orientaciones del Plan Vasco de Cultura. En este sentido pidieron que en el plazo de dos meses se elaboren las correspondientes “líneas de acción y/o programas a incorporar en el marco operativo de este Contrato Ciudadano por las Culturas 2011 – 2012”.

En el primer apartado del documento las diputaciones valoran las propuesta de nuevas leyes vinculadas a la cultura (recogidas en el CCC) y solicitan su incorporación inmediata al calendario legislativo del Gobierno. Además, destacaron el objetivo del Gobierno “de lograr financiación adicional para la cultura” y pidieron la incorporación de estas partidas en el presupuesto de 2011, a la vez que reivindicaron el “papel de las instituciones forales, responsables de un buen número de competencias”.

Este aspecto tomó relevancia en la comparecencia, porque la Comisión Interinstitucional de Cultura (en la que figuran las propias diputaciones, el Gobierno vasco, Eudel y los ayuntamientos de las tres capitales de la CAV) no ha vuelto a reunirse desde el 8 de julio, cuando está estipulado por Decreto que deben reunirse cuatro veces al año.

En este primer paquete de aportaciones se habla también, entre otras cosas, de contar con los sectores culturales de toda Euskadi, de incentivarlos, de fortalecerlos; se habla de reforzar las acciones positivas en favor del euskera y de fomentar su prestigio social (que se prodigue su uso entre políticos y otros representantes institucionales); se habla de comunicación cultural, de un sistema vasco de comunicación, concretamente; se apercibe sobre la importancia de que la cultura se beneficie de las políticas I+D de innovación; y se menta mucho a los “nuevos vascos”, los emigrantes, y se habla de la igualdad de oportunidades para quienes opten por euskera o castellano en lo que concierne a la creación y producción artística.

Un segundo paquete de aportaciones se ha elaborado contando con los agentes y entidades culturales de la CAV y, más directamente, con los sectores de la danza, las artes escénicas y visuales, la música, la literatura y el mundo audiovisual. “Hemos contrastado el documento con sectores profesionales de la cultura, y las aportaciones que se derivan de estos encuentros responden, sobre todo, a la necesidad de tomar medidas prácticas que acompañen a la necesaria y permanente reflexión teórica”, insistían ayer las diputadas, dejando entrever que el objetivo de todos estos aportes “es el impulso de la cultura del día a día, la que se imagina, crea, produce, goza y consume en Euskadi”.

euskera En un tercer apartado, también extenso, se recogen las aportaciones vinculadas al euskera, el apoyo a la juventud, la igualdad de género y la integración social de los inmigrantes .

En esta materia, la responsable de Cultura de Araba, Malentxo Arruabarrena, pidió al Consejo Vasco de la Cultura “que solicite al Consejo Asesor del Euskera, a la Junta Rectora del Plan Joven de la Comunidad Autónoma Vasca, a la comisión consultiva de Emakunde y al propio Gobierno vasco que elaboren las correspondientes líneas de acción y programas a incorporar en el marco operativo del Contrato Ciudadano por las Culturas en el plazo de dos meses”.

El euskera es uno de los ejes de este documento, y los entes forales entienden que también debería ser fundamental en el desarrollo del CCC. En todo caso instan al Gobierno vasco a tratar de acordar cuál es el lugar y el papel del euskera en el plan estratégico de la política cultural para Euskadi, sin olvidar que “vivimos en una sociedad donde la diversidad y el plurilingüismo, vistos como valores positivos, requieren de la promoción de políticas positivas y activas en favor del euskera, especialmente en la creación, producción y difusión cultural”.

Dentro del mismo marco, aconsejan trabajar “por aminorar el desequilibrio entre nuestros idiomas oficiales, haciendo que el euskera, como patrimonio de toda la ciudadanía, sea también una lengua viva de uso normal en nuestra sociedad”. En este sentido exponen que el problema no reside tanto en la carencia de un marco legal adecuado como “en las dificultades para poner en juego sus abundantes potencialidades”.

En otro apartado se incorporan las “aportaciones que tienen por objeto mejorar la coordinación entre las instituciones públicas vascas” (que tiene que ver con la ya citada Comisión Interinstitucional), ya que las diputaciones entienden que esta coordinación es deficiente.

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