Marine Le Pen pretende salvar la patria francesa

La nueva presidenta del Frente Nacional se estrena con un discurso combativo

El Mundo, , 17-01-2011

JUAN MANUEL BELLVER / Tours
Enviado especial
«El Frente Nacional encarna el espíritu
de resistencia frente a los males
que amenazan Francia. En esta nueva
etapa, queremos hacer de él un
partido abierto y renovado, porque
aspiramos a alcanzar algún día el
poder». Como estaba previsto,Marine
Le Pen cerró ayer el XIV congreso
nacional del Frente Nacional, celebrado
en Tours, con un encendido
discurso de 50 minutos en el que resumió
el programa que ha de llevar
a la formación ultraderechista que
fundara hace 40 años su padre a entrar
definitivamente en el siglo XXI.
La designación de la hija del controvertido
Jean-Marie como nueva
presidenta de la tercera fuerza política
gala fue anunciada ayer por su
orgulloso progenitor. «Marine tiene
la genética Le Pen. Ha nacido con
temperamento de jefe. A lo largo de
su vida, ha debido enfrentarse en
muchas ocasiones a la adversidad.
Cuando tenía ocho años, una bomba
explotó en nuestra casa. Luego,
como abogada, pronto entendió que
perdía muchos casos por llevar
nuestro apellido. Ese tipo de cosas
imprimen carácter», comentaba el
líder recién jubilado en el cóctel de
prensa que siguió a la proclamación.
«Por otro lado», insistía Le
Pen, «ella es muy distinta a mí: es
una mujer, una madre, tiene 40 años
menos. Pero, políticamente, opina
igual que yo».
Ese continuismo dotado de buena
imagen mediática ymodales enérgicos
que tan feliz hace al presidente
saliente le ha procurado a la benjamina
de la familia una victoria holgada
sobre Bruno Gollnisch, su rival
en estas primarias, por 67,35% contra
32,65% de los votos emitidos.
En un gesto de unidad, la primera
reacción de la nueva presidenta
fue ofrecerle a su oponente el puesto
de vicepresidente primero. Pero
Gollnisch prefirió rechazar ese papel
secundario e incluso solicitó salir
del comité ejecutivo para quedar
exclusivamente vinculado al consejo
político del Frente Nacional. En
su lugar, el cargo lo ocupará Louis
Aliot, actual compañero sentimental
de Marine.
Por su parte, el fundador permanecerá
vinculado al partido como
presidente de honor y será el mejor
consejero de su hija, de cara al reto
de los comicios presidenciales de
2012. «Mi padre ha sido candidato
al Elíseo cinco veces. No conozco
ningún político francés con tal experiencia
», explicóMarine. ¿Significa
eso que Marine se postulará para
presidir la República? «Sería lomás
lógico. Pero no es el momento ahora
de anunciarlo oficialmente», zanjaba
el fiel Aliot.
En cuanto al discurso de investidura,
la nueva presidenta se mostró
brava y desafiante, enumerando los
problemas que atenazan al país y
proponiendo algunas soluciones atípicas.
Primero, noblesse oblige, unas
palabras de agradecimiento al antecesor:
«Jean-Marie Le Pen ha hecho
de mí la militante y la mujer que soy.
Sólo puedo decirle: gracias». Luego,
empezó a repartir estopa. «Nuestra
patria sufre el ataque de los especuladores,
los manipuladores y las minorías
que quieren imponernos sus
costumbres. Pero Francia no es un
califato, nunca lo ha sido y nunca lo
será», comentó.
«Creemos en el sentido común y
la lucidez de los franceses y pedimos
el poder para el pueblo. Hay
que salvar al país de los tecnócratas
ilegítimos, luchar contra la globalización,
la picota asfixiante de Europa
y el reino desatado del dinero,
controlar la propia moneda y las
fronteras», prosiguió.
Tampoco olvidó Marine a sus
amigos musulmanes, invitando a la
resistencia frente a ese totalitarismo
moderno que es el islamismo. Pero
cuando de verdad hizo estallar en
aplausos al auditorio fue cuando
aludió a Nicolas Sarkozy, a quien
definió como el agente artístico de
una cantante en declive. «Para ser
el respetado, el presidente de la República
debe ser además respetable
», concluyó.

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