Palin responde con el ‘libelo de sangre’
La política se defiende de las críticas tras el tiroteo con un comentario antisemita
El Mundo, , 13-01-2011RICARD GONZÁLEZ / Washington
Especial para EL MUNDO
Tras haber sido acusada de ser la
responsable moral de la tragedia
de Tucson, Sarah Palin respondió
por fin ayer a sus detractores a través
de un vídeo colgado en su página
web. La ex gobernadora de
Alaska adoptó un tono desafiante,
y en lugar de apuntarse al coro de
voces que pide moderación, acusó
a sus detractores de utilizar el «libelo
de sangre» contra ella.
La política conservadora rechazó
de forma contundente tener
cualquier tipo de responsabilidad
sobre lo sucedido en Tucson y, citando
a Ronald Reagan, atribuyó
toda la culpa al autor de un crimen
que describe como «monstruoso».
«Es hora de restaurar el precepto
norteamericano de que cada individuo
es responsable de sus acciones
(…) La responsabilidad no
es colectiva por parte de todos los
ciudadanos de un estado, de aquellos
que escuchan tertulias radiofónicas,
o de los mapas de los distritos
cambiantes que utilizan los dos
bandos», sostiene Palin en el vídeo.
Respecto a la noción de que el
tono agrio del debate político en
EEUU puede desembocar en actos
de violencia, el icono de la América
conservadora asegura que el grado
de hostilidad no es mayor que en el
pasado. «¿Cuándo fue menos caliente?
¿En aquellos días de paz en
los que las figuras políticas literalmente
resolvían sus diferencias con
duelos de pistolas?», se pregunta.
Además, Palin carga duramente
contra aquellos que enseguida la
señalaron como culpable de lamasacre:
«Horas después de que sucediera
la tragedia, periodistas y analistas
no deberían fabricar un libelo
de sangre que sólo sirve para incitar
el mismo odio y violencia que ellos
pretenden condenar. Esto es reprensible
». El libelo de la sangre es una
falsa acusación que utilizó el antisemitismo
sobre todo en la Edad
Media y que consiste en atribuir a
las comunidades judías el asesinato
de niños cristianos para beber su
sangre. En los últimos años, representantes
de Israel han acusado a
sus detractores de utilizar una versión
moderna del libelo de la sangre
para criticar el Estado judío.
Con su polémica referencia, Palin
consiguió ayer inflamar aún
más el debate, sobre todo porque
Gabrielle Giffords, la congresista
herida, es judía. «Palin muestra una
completa ignorancia de la historia,
o un antisemitismo rampante», dijo
en un comunicado DebbieWasserman,
una congresista amiga
personal de Giffords. A Palin le llovieron
incluso las críticas por parte
de algunos compañeros que lamentaron
su falta de sensibilidad.
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