No utilizar sin pruebas el atentado de Arizona como munición política
Desde algunos ámbitos se quiere presentar al 'Tea Party' como instigador
El Mundo, , 10-01-2011NO HAY hecho más reprobable en el ámbito político que el intento de utilizar un atentado atribuyéndolo a los adversarios de la víctima. Desde diversos ámbitos de opinión en Estados Unidos y en otras partes del mundo, también en España, se ha tratado de vincular al movimiento derechista norteamericano Tea Party, y en particular a Sarah Palin, con el intento de asesinato de Gabrielle Giffords, congresista demócrata por Arizona. Giffords fue herida gravemente el pasado viernes en la ciudad de Tucson en un atentado que causó la muerte de seis personas. Este periódico no siente ninguna simpatía por los postulados defendidos por el Tea Party, pero mientras las investigaciones no encuentren ningún vínculo del autor con ese movimiento es temerario y oportunista especular sobre cualquier tipo de connivencia. Es cierto que determinados planteamientos políticos radicales pueden incitar al odio, pero esto no es una cuestión de hoy en Estados Unidos. Se ha dado en todos los países y en todas las épocas. Lo único que se puede decir en estos momentos es que un loco con una pistola automática ha disparado contra una representante política, como hace ahora treinta años otro descerebrado lo hizo contra una estrella de la canción en Nueva York. Quizá este hecho debería plantear en Estados Unidos la necesidad de aplicar una política más restrictiva sobre la venta y posesión de armas de fuego.
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