su padre niega que tuviera problemas personales

"Estamos desesperados porque no hay motivos para que se haya ido de casa"

la familia del joven desaparecido el día 25 siguen buscando pistas sobre su paradero El padre de Fernando Piedra niega que tuviera problemas personales o económicos que expliquen su desaparición

Diario de Noticias, jesús morales , 04-01-2011

pamplona. Las pistas en torno al paradero de Darwin Fernando Piedra Morocho, que permanece desaparecido desde el pasado Día de Navidad, no han dado sus frutos hasta el momento, lo que está haciendo mella en la moral de sus padres y del resto de sus familiares, que no son capaces de explicar qué puede haberle ocurrido al joven, de 18 años y vecino de Pamplona.

“Estamos desesperados, derrumbados, después de tantos días sin dormir”, explicaba ayer Darwin Humberto, el padre del joven, después de hablar con su tutor en el colegio. “Me ha dicho que Darwin no tenía ningún problema, que siempre estaba contento, y que no tenía motivos para irse de su casa solo. No tenía problemas con las notas, ni faltaba a clase. Si algún día llegaba tarde, era porque se retrasaba la villavesa”.

El rastro del joven se pierde en la madrugada del pasado día 25, domingo, cuando un amigo del instituto dijo haberle visto en el Casco Viejo. A partir de ahí, todo son incógnitas sobre su paradero y aunque varias han sido las referencias ofrecidas por personas anónimas, que lo han situado en el Baztan o Tierra Estella durante la última semana, ninguna ha sido fiable hasta el momento. Su teléfono móvil tampoco ha ofrecido respuestas desde ese mismo día.

volcados en la búsqueda Los familiares del joven, que reside en el barrio de San Jorge y estudia 2º de Automoción en Virgen del Camino se han volcado en su búsqueda y han distribuido múltiples carteles con su foto y características físicas: 1,75 metros, delgado, pendiente en la oreja izquierda y un tatuaje con la letra F en la muñeca derecha. “Cuando nos llaman y nos dicen que lo han visto, vamos para allí. Mi hijo mayor se va a buscarlo por su cuenta, los amigos han estado enseñando fotos por San Juan… Pero ya no sabemos qué más hacer”.

El padre niega que el joven tuviera problemas personales o de índole económica que puedan servir de punto de partida para centrar la búsqueda. “Aquí somos mucha familia. Vivimos la mayoría de parientes y en Ecuador han quedado pocos. Así que sí Darwin hubiera tenido alguna deuda o necesitara algo, tenía a mucha gente a la que pedir ayuda. Tampoco se metía en peleas, porque él era el primero que se iba a casa cuando salía, ni tenía broncas con nadie”.

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