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El Gran Dragón lanza sus llamas
El asentamiento en Gipuzkoa de grandes superficies con productos chinos ha inquietado a los comerciantes, quienes observan que algunos de estos establecimientos incumplen los horarios de apertura, al abrir todos los domingos.
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 30-12-2010El gigantesco país comunista alimenta la ansiedad compradora de millones de consumidores capitalistas. Ningún economista hubiese vaticinado hace no tantos años esta paradójica situación en la que los productos chinos hacen las delicias de los compradores por su bajo coste y variedad, aunque la calidad resulte discutible.
Las llamaradas del Gran Dragón asiático calientan la fiebre compradora pero pueden abrasar a su competencia. Esto es lo que temen algunos comerciantes que han observado la extensión en Gipuzkoa de hipermercados de cientos de metros cuadrados regentados por chinos y con productos fabricados en su país. Vajillas, electrónica, herramientas, papelería, ropa, electricidad, juegos, jardinería… Pocos ámbitos comerciales se escapan a su descomunal oferta, exhibida en grandes pabellones a pie de carreteras con un intenso tráfico.
Un ejemplo de este fenómeno son los dos maxi chinos establecidos en Irun y otro en Oiartzun, que, durante estas jornadas navideñas, aspiran y exhalan compradores ávidos de encontrar los objetos que colmen sus necesidades dentro de su amplio horario de ventas.
Es precisamente este último aspecto el que ha soliviantado a algunos comerciantes guipuzcoanos, quienes entienden que estas macrotiendas incumplen el horario comercial. En concreto, estos maxi chinos abren los domingos, cuando, según el decreto del Gobierno Vasco, las superficies comerciales de más de 400 metros cuadrados sólo pueden abrir sus puertas durante ocho festivos al año, previamente pactados a principios de año.
Problemas
Ilegalidad
El sindicato ELA ha denunciado el reiterado incumplimiento de estas directrices y ha explicado a responsables de estos pabellones las características de la ley. “Observamos que estos locales tenían colocados sendos rótulos que decían que abrían todos los días del año desde las 11.00 hasta las 22.00 horas. Hablamos con ellos explicándoles la legalidad y cómo pensaban adecuarse. Manifestaron no entender y no saber nada, y no parece que creían incumplir nada. Es gente con problemas para entender el marco legal vigente”, señala Xabier Pérez Herrero, responsable de ELA en Oarso-Bidasoa.
A juicio de este sindicalista, los vendedores de estos grandes establecimientos “no acaban de entender que lo que ellos interpretan como libertad colisiona con la ley y con los derechos de otros comerciantes”.
Este representante sindical opina que estos comerciantes asiáticos se desenvuelven en un “mundo cerrado y complejo”. “Somos conscientes de que dentro debe de haber problemas laborales y gordos y no nos cuesta mucho imaginarnos en qué condiciones tienen a la gente. No deja de ser un escenario bastante cerrado, y nosotros nos limitamos a que respeten la parte externa de la ley porque su actitud va a traer el cierre de más comercios. Hay una competencia desleal y salvaje”, lamenta Pérez Herrero.
Los rumores sobre las precarias condiciones en las que viven estos comerciantes toman cuerpo en boca de un dependiente que trabaja junto a una de estas grandes superficies en Irun. Esta persona, quien prefiere permanecer en el anonimato una constante cuando se inquiere sobre este espinoso asunto asegura que los vendedores asiáticos duermen en el propio pabellón, cuestión que este diario no ha podido confirmar.
La discreción en los comentarios sobre estos hipermercados también lleva al responsable de una prestigiosa asociación de comerciantes guipuzcoana a evitar su nombre en esta información. Esta persona explica que la legislación obliga a superficies de mediano o gran tamaño a contar con un aparcamiento, cuestión que “algunas no lo cumplen”.
Además, este comerciante apunta que “se están abriendo locales que pueden generar nuevas afluencias y no hay un plan de tráfico para canalizar estos vehículos”. “Es triste desde el punto de vista del ciudadano cuando a la Diputación le está costando tanto una red de carreteras. No sé quién da esas autorizaciones de apertura, pero algunas superficies generan un tapón en el tráfico”, expone esta persona, quien pone como ejemplo las retenciones que se generan en la zona de Lintzirin.
Respecto a la competencia generada por los maxi chinos, este vendedor reconoce que “cualquier punto nuevo perjudica al ya establecido, pero estamos en un libre mercado”. “Es un producto de gama media-baja y el comercio de calidad sobrevive por su especialización y el conocimiento del dependiente. A quien más perjudica la llegada de estos macrocentros es a los bazares chinos, o sea, a ese mismo colectivo”, concluye.
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