El jamón del musulmán

Deia, Carmelo Agirre, 30-12-2010

Me parece bien que el fiscal vea como caprichosa, sectaria e inadmisible la actitud del alumno musulmán con el jamón de marras, aunque salga alguien diciendo que es racismo. Lo que realmente me preocupa es la educación fundamentalista y radical que le están dando los padres a ese niño, porque como han recordado estos días varias asociaciones islamistas, lo que prohíbe el islamismo es comer cerdo, no hablar de él.

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