Sangre rusa para la defensa

El noruego Vadim Demidov reivindica sus raíces en su presentación como jugador de la Real / Se define como central «con físico y técnica»

El Mundo, XABIER GARMENDIA / San Sebastián , 28-12-2010

Vadim Demidov ya se entrena a las órdenes de Martín Lasarte. El último fichaje de la Real se ha incorporado tras finalizar su contrato con el Rosenborg de Trondheim y, en un principio, vestirá la elástica txuriurdin hasta junio de 2013.

Nacido en la capital de Letonia en 1986, ha vivido sus últimos 23 años en Noruega, país del que tiene la nacionalidad, aunque él se considera ruso. El hecho de que su tierra de origen fuera una de las repúblicas socialistas de la extinta Unión Soviética cuando él nació sigue influyendo en su corazón. «Toda mi familia es rusa y yo también me siento ruso», aseguró ayer en la sala de prensa de Anoeta. A la hora de alimentar sus conocimientos del club donostiarra tomó referencias nórdicas y soviéticas. El defensa Kvarme «me habló muy bien de la Real y sé que dejó un gran recuerdo aquí a nivel futbolístico y como persona. Trataré de estar a su altura», señaló Demidov como si la huella de Kvarme fuera indeleble, cuando en verdad no pasó de ser un jugador corriente. También es consciente de que no hace tantos años el ruso Dmitry Khokhlov, el lituano Edgaras Jankauskas y el estonio Valery Karpin formaron parte del equipo blanquiazul con desigual fortuna. De éstos se puede decir que únicamente triunfó Karpin, mientras que Khokhlov y Jankauskas cumplieron sin más. «Ha habido jugadores rusos aquí de nivel alto. Espero superar las expectativas que hay sobre mí y mejorar ese nivel», señaló Demidov. Salvo Karpin, el resto llegó en el invierno de la temporada 99/2000 y costando una buena cantidad de dinero. A diferencia del gasto que supusieron en concepto de traspaso Khokhlov (4,8 millones de euros) y Jankauskas (2,4 millones), ahora la Real no ha soltado ni una moneda por Demidov a su anterior equipo, ya que había quedado libre.

El club guipuzcoano quiso incorporar al defensa noruego durante la última pretemporada, pero el Rosenborg pedía un millón de euros, por lo que rechazó la oferta de 200.000 euros que le hizo Jokin Aperribay. Desde entonces, ha seguido la trayectoria del que ya es su nuevo equipo. «No es una sorpresa para mí la actual clasificación de la Real. Sé que vengo a un buen club. Se hicieron buenos fichajes en verano. He visto varios partidos y me gusta el estilo de juego que practica la Real».

Siguiendo con el guión habitual en circunstancias similares, Demidov resaltó que tuvo «otras ofertas, pero no dudé ni un momento desde que la Real se puso en contacto conmigo. Pienso que al venir aquí estoy dando un paso ambicioso dentro del progreso de mi carrera». Hijo de un entrenador de balonmano, el ya realista se describió como un jugador «con un físico importante, voy bien en el juego aéreo y también tengo técnica».

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