El mercado laboral vasco es el que menos empleo pierde durante la crisis

El empleo ha mermado en la CAV un 4,9% en tres años, la mitad de la media estatal

Deia, J. B. Torre, 28-12-2010

Bilbao. La CAV ha resistido mejor los efectos de la crisis, al menos en uno de sus parámetros más tangibles: el mercado de trabajo. Así, el Índice Laboral Manpower evidencia que pese a perder empleo entre el tercer trimestre de 2007 y el tercero de 2010 ( – 4,9%), se trata de la comunidad que menos lo hace en el conjunto estatal,cuya media arroja un saldo negativo del 9,7%.

El escaso peso de la ocupación en la construcción (uno de cada diez trabajadores) y una notable aportación de los servicios colectivos (dos de cada diez) son factores que explican la atenuada reducción de plantillas a pesar de una marcada tendencia hacia el empleo industrial, sector cuya presencia en el sistema productivo llegaba al 23,7% al principio de la crisis.

Desde este punto de vista, la CAV es una excepción al axioma general de a mayor peso del empleo industrial, mayor crisis ocupacional.

En líneas generales, la CAV experimenta una modesta pérdida de empleo (la menor del Estado) y una caída de la población activa ( – 0,7% frente al +3,7% estatal) que se han traducido en el menor avance del paro en el conjunto estatal (64% frente al 155% de media).

Sesgo industrial A pesar de la especialización ocupacional en la industria vasca, la pérdida de empleo manufacturero en la crisis, del 13,6%, es notablemente inferior a la media estatal ( – 21,3%), y muy alejada, también, de otras comunidades. Con un sesgo industrial elevado, como los casos de Catalunya ( – 19,5%) o la Comunidad Valenciana ( – 29,3%). No obstante, dado su elevado peso en el total de la ocupación, esta contracción industrial explica el grueso de la pérdida ocupacional vasca, con una destrucción de 32.000 puestos de trabajo, cerca de dos terceras partes del total.

Mientras que en el Estado español los inmigrantes sufren un crecimiento del paro superior al de los autóctonos (un 193% de los primeros frente a un 143% de los segundos), en la CAV ocurre todo lo contrario: los inmigrantes han experimentado un crecimiento de sólo el 25% (casi ocho veces menos que en conjunto estatal), mientras que el colectivo de autóctonos lo hace en un 76,6%, casi tres veces más. Hay que tener en cuenta el escaso peso relativo foráneo (9%) en la población activa.

Si se toman los tres años de crisis, el volumen absoluto de nuevos activos cae en unos 10.000 en la CAV. De éstos, y de forma parecida a lo que ocurre en el Estado, las mujeres aportan el grueso de los nuevos efectivos, con 15.000 nuevas activas (y un crecimiento relativo del 3,4%), mientras que los hombres, por su parte, experimentan un retroceso del – 3,8%.

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