Prisión para cinco de los siete detenidos por abusar de la joven

Las Provincias, CELESTINO J. VINAGRE | MÉRIDA., 23-12-2010

El escándalo social y judicial del secuestro y la explotación de una menor madrileña en Arroyo de San Serván se adentra en su vertiente judicial, aunque el impacto emocional continúe vivo en el pueblo, inundado ayer por medios de comunicación y un sentimiento indisimulado de enfado por ser el centro de atención. Esto último se visualizó por la tarde, cuando fue enterrado uno de los cinco vecinos que había sido imputado por mantener relaciones sexuales con la niña. Veinticuatro horas antes se había quitado la vida.

El suceso ha impactado en Arroyo, aunque puede que la investigación que ya asume la Guardia Civil pueda deparar otras sorpresas, en forma de detenciones de vecinos que presuntamente también tuvieron sexo, previo pago de unos 30 euros, con la menor explotada por un grupo de rumanos.

Por la mañana trascendió que cinco de los siete rumanos detenidos han pasado de los calabozos de la Comandancia de la Benemérita a la prisión de Badajoz. Los otros dos compatriotas, al igual que los cuatro arroyanos, han quedado en libertad con cargos.

La delegada del Gobierno en Extremadura, Carmen Pereira, no descarta que pueda haber más detenciones relacionadas con el caso, a la vez que pidió que se respete la intimidad de la joven. «Si la menor ha sido ya víctima de estos hechos execrables, no la hagamos nuevamente víctima por una presión excesiva por parte de los medios, que entiendo que tienen que cumplir con su labor de contar los hechos, pero siempre manteniendo el respeto hacia esta menor», indicó la delegada del Gobierno.

Acusación popular

La Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de Arroyo de San Serván avanzan que se personarán como acusación popular en el caso. «Debe caer todo el peso de la ley sobre aquellos que hayan podido cometerlos (los delitos) si se demuestra que así ha sido», subrayó el presidente Fernández Vara.

El alcalde de Arroyo de San Serván, Juan Moreno, rechazó que en el pueblo se tuviese conocimiento de la situación en la que estaba esta menor, ya que «en cuanto se ha sabido algo se ha actuado, no íbamos a saber algo y estar quietos».

También eludió pronunciarse sobre otras personas conocidas de la población que han prestado declaración por este asunto, como es el actual juez de paz. Asimismo, negó que él hubiese visto alguna vez por el municipio a la menor, aunque, al parecer, «algunos vecinos han dicho que a veces sí iba a los comercios a hacer la compra».

Varios vecinos consultados aseguraron que desconocían que la menor fuera obligada a ejercer la prostitución, aunque uno de ellos, Alonso Vargas, señaló que «aquí se sabe que la prostitución por 10 euros está a la orden del día», ejercida tanto por rumanas como por rumanos, aunque «de la niña no se sabía nada».

Para Araceli Asensio, una emigrante de este municipio, es «una vergüenza» lo que ha ocurrido, pues Arroyo de San Serván es un pueblo «muy tranquilo» en el que todos se conocen. En este mismo sentido se pronunció el alcalde al afirmar que es un municipio «acogedor» y «hospitalario» y como prueba ha citado los numerosos extranjeros que residen en él.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)