ARRASATE-MONDRAGÓN

Los rumanos desafían al gélido frío debajo del puente de Etxaluze

El Ayuntamiento les ha ofrecido pernoctar en el albergue de invierno habilitado en una vieja nave de Zaldispe

Diario Vasco, - KEPA OLIDEN | ARRASATE., 17-12-2010

Los rumanos que desde hace varios días viven debajo del puente de Etxaluze desafían las gélidas temperaturas durmiendo en improvisadas chabolas de cartón y arropándose bajo varias capas de mantas echadas sobre viejos colchones desnudos. Nadie sabe con certeza quiénes son los moradores de esta infravivienda de dos habitaciones y cocina de butano. Por allí han pasado una madre, su hija y el novio de ésta. Pero Nikolai, un rumano de 32 años que ocupa su tiempo mendigando a las puertas del vecino supermercado BM, aseguraba que son su amigo Luska Gabriel y él mismo quienes «desde hace un par de semanas» viven debajo del puente de Etxaluze.
Los hábitos nómadas, las dificultades lingüísticas y los recelos de estos extranjeros que viven en situación de exclusión social, hacen muy complicado conocer con exactitud y en todo momento la identidad de los moradores de esta infravivienda. Ni la Policía Municipal conoce con precisión quiénes o cuántos son los rumanos que viven Etxaluze. Lo que sí se conoce, gracias al propio Nikolai, es que todos ellos provienen del colectivo que hasta hace un par de semanas habitaba en el pabellón de una antigua serrería de Uribarri, y que abandonaron al ser demolido.
Su nuevo ‘hogar’ es el puente de Etxaluze, bajo cuyas vigas han acondicionado una chabola de cartones con una especie de tienda de campaña, también de cartones, al lado.
Nikolai, uno de los rumanos que asegura residir aquí, combate el gélido frío «bajo varias de capas de mantas» y sobrellevando la tuberculosis que asegura haber contraído hace 4 años. Aguanta allí porque quiere seguir mendigando en la puerta del BM para enviar dinero a la esposa y cuatro hijos que dejó en su Rumania natal. Luska Gabriel, de 36 años, es padre de 3 hijos a los que mantiene con lo que gana mendigando por las localidades vecinas.
Ambos han rechazado el ofrecimiento de acogerse al albergue de invierno que el Ayuntamiento abre de noviembre a marzo en un viejo pabellón de Zaldispe. No quieren ataduras ni horarios. Y además no se ‘arreglan’ bien con los otros 3 rumanos que sí pernoctan en el albergue. Esta instalación se ha acondicionado en una antigua oficina fabril. Tiene 14 literas y su horario es de 19.00 a 09.00. En estos momentos, el albergue tiene 7 ocupantes: los 3 mencionados rumanos y otras 4 personas naturales del Estado y en grave exclusión social.

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