El crecimiento del gasto no evita un fracaso escolar que llega al 38%
El País, , 16-12-2010La población valenciana ha mejorado sus niveles educativos en el transcurso de las dos últimas décadas. En la franja de edad de 25 a 34 años se ha conseguido que más del 60% de la población tenga estudios de enseñanzas posobligatorias o superiores. El proceso ha ido en paralelo a una mayor inversión pública en educación . El gasto de la Generalitat en los niveles de enseñanza no universitaria se ha duplicado entre 1998 y 2000, pasando de 1.698 millones de euros a 3.457. No obstante, desde el año 2000 el fracaso escolar entre la población de 14 a 16 años se ha disparado, afectando al 28,2% de los alumnos de 3º curso de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) y al 38,5% de los de 4º, respectivamente. Esto supone un incremento de 15,9 puntos, en el primer caso; y de 6,2, entre los alumnos de 4º curso que no obtienen el Graduado de Secundaria en la edad que les correspondería, según el Libro Blanco de la Enseñanza Secundaria, realizado por durante cuatro años por diez especialistas de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
La distribución del gasto también ha sido desigual: el gasto en conciertos educativos se ha disparado en un 115% más, mientras la inversión en centros públicos ha crecido un 91% en el mismo periodo. El trabajo, coordinado por el director del campus Javier Paniagua, pretende ofrecer “una radiografía completa del sistema educativo valenciano en los últimos diez años”.“Las tasas de idoneidad [que viene marcada por la edad] descienden bruscamente al llegar a las edades correspondientes a los últimos cursos de Secundaria”, advierte el estudio. Las dificultades comienzan a los 13 años, en 2º curso de la ESO, con una diferencia de 16 puntos sobre el nivel de fracaso que se daba en el año 2000, siendo “muy significativo” el brusco descenso que se produce entre el curso 2003 y 2004 y en el 2004 – 2005 de casi 12 puntos. El informe subraya “las pocas expectativas de recuperación que se observan, pues la tasa de idoneidad no hace sino que disminuir desde entonces”, llegando a los niveles del 38,5% de fracaso que afectan a los estudiantes de 15 años del último curso de la Secundaria.
Las medidas de educación compensatoria, de apoyo y refuerzo y, en general, de atención a la diversidad, según el informe, se han “duplicado” entre el número de alumnos de Secundaria entre 2000 y 2007. Aunque sin llegar a todos los alumnos que lo necesitan. El informe revela que las medidas no llegan a un 36,6% del alumnado de 16 y 17 años con necesidades educativas especiales, esto es, que ha repetido y no ha obtenido el graduado escolar.
Si bien el informe subraya que los centros de Secundaria con Programas de Compensación Educativa se multiplican por cinco durante el periodo analizado, “la oferta de plazas en los Programas de Garantía Social en la Comunidad Valenciana ha sido baja”. Con alguna fluctuación, menciona el informe, llega a superar el 10%.
En general, en cuanto a resultados académicos, el informe concluye que “la tasa bruta de graduación para Secundaria se sitúa en porcentajes próximos al 60%”. Es decir, que el fracaso escolar ronda el 40% del alumnado de ESO, siendo más alto el “abandono escolar” entre varones que entre mujeres.
Un capítulo importante es el dedicado al desglose de la financiación del sistema educativo valenciano. En él se destaca el “incremento de conciertos por encima de la media nacional”. El volumen destinado a conciertos entre 2000 y 2008 aumentó un 115% debido al incremento del número de unidades concertadas y a la mejora salarial de los docentes no funcionarios. La consecuencia es un incremento del alumnado que asiste a los centros concertados del 34%.
La segunda población escolar que más crece es la extranjera. En dos décadas, desde 1998, se ha pasado de solo 7.752 alumnos extranjeros escolarizados en el régimen general de enseñanza a los 91.508 del curso 2007 – 2008. El estudio puntualiza que el 86% de esta matrícula ha sido absorbida íntegramente por la red pública educativa. Su presupuesto, sin embargo, no ha crecido al mismo ritmo que las subvenciones a centros privados. Por esta razón, el informe concluye que “las cifras demuestran que el esfuerzo de escolarización e integración se lleva a cabo prácticamente en su totalidad con financiación pública”. La inversión de la Generalitat en la red de centros públicos, si bien ha crecido, lo ha hecho en un 91%. Es decir, 24 puntos menos respecto que la inversión en conciertos educativos con empresas privadas.
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