Eskuinaldea-Uribe Kosta

A una labor desinteresada

Getxo premia a Berdintasuna con el galardón a la Entidad Voluntaria de 2010

Deia, Andrés Portero, 12-12-2010

Getxo

La Federación de Asociaciones de Voluntariado de Getxo, en colaboración con el Ayuntamiento, ha otorgado a Berdintasuna el galardón a la Entidad Voluntaria de 2010, por su trabajo en la integración de los inmigrantes en la localidad, tal y como adelantó DEIA. “Es algo que no esperábamos porque somos una asociación muy pequeña y humilde”, explica la pareja impulsora, el matrimonio formado por Eduardo Gallastegi y María Luisa Lubian. “Debe pasar toda una generación para que la integración sea real, pero si olvidamos el miedo y pensamos que su llegada nos enriquece, todo será más fácil”, apostillan.

A pesar de la falta de tiempo y del ritmo de vida febril que apenas nos deja respirar, todavía hay gente que utiliza su tiempo de ocio para ayudar a quienes más lo necesitan. Eduardo Gallastegi y María Luisa Lubian son todo un ejemplo de ello. Ellos impulsaron Berdintasuna, la asociación laureada como entidad voluntaria de Getxo. En los últimos años trabajan para que “las personas inmigrantes dispongan de información sobre sus derechos y deberes, y su implicación ha ido más allá, ya que contribuyen a que participen como sujetos activos en igualdad de condiciones en los diferentes espacios del municipio del que ellas y ellos forman parte”, explican desde el Ayuntamiento.

“Somos 13 vecinos de Getxo, además de las personas inmigrantes que se han ido sumando con el paso del tiempo. La idea es facilitar la integración del colectivo inmigrante en la sociedad getxotarra”, explica María Luisa. Ella es el motor de Berdintasuna. A ella se le encendió “la luz” después de acudir a un curso organizado por la iglesia de Bizkaia sobre inmigración. “Fue en 2002 y yo ya trabajaba en una entidad como voluntaria. Aprecié que no sabía nada sobre el tema y que existía una necesidad urgente al respecto”, rememora.

En ese momento surgió Berdintasuna, aunque tardó en concretarse oficialmente hasta 2006. Antes, trabajaron a través de la asociación Mugarik Gabe, durante 3 años. Y la respuesta del Ayuntamiento siempre ha sido positiva. “Cuentan con un técnico en inmigración que trabaja muy bien. Siempre nos han apoyado”, indica quien, con la ayuda de su marido se encarga de ofrecer “una mano amiga” a la persona inmigrante en su “desembarco” en Getxo. “El despiste inicial es tremendo. Si alguien te ayuda es todo mucho más fácil”, apostilla.

Trabajo integral

Desde el desembarco

En el Getxo cambiante de 2010, con un padrón de inmigrantes que supera el 6% de la población, la labor de esta pareja resulta vital. Les atienden desde su llegada, ocupándose desde la escolarización de sus hijos hasta la gestión de las ayudas económicas necesarias, pasando por el acompañamiento para darse de alta en la seguridad social o empadronarse. “Son todo ese tipo de trámites que permiten al colectivo salir a la superficie, no estar oculto”, indica Eduardo.

“Todos esos trámites resultan complicados hasta para un getxotarra, así que más para alguien que lo desconoce todo”, corrobora su esposa, cuyo trabajo se ha ido ampliando con los años. Además, Berdintasuna ofrece cursos de igualdad, puericultura, baile o cocina, así como excursiones, para que “conozcan el entorno”.

Berdintasuna trabaja para que el colectivo inmigrante “dé el paso” y no se encierre entre la gente afín, sino que se integre, “en clave de igualdad y trabajando con asociaciones de aquí”. María Luisa reconoce que esta integración “es complicada, ya que es algo general arrimarse al grupo que más conoces”. Y pone como ejemplo, los centros regionales que hay en Euskadi o las euskal etxeak del continente americano. “Hay que tratar de que todos seamos capaces de abrirnos, de quitar un poco el miedo y los prejuicios”, razona la portavoz. “Todavía existen esos prejuicios, pero hay que pensar que igual nosotros no lo necesitamos, pero los inmigrantes, sí. Es una labor a realizar por ambas partes y no debe olvidarse que su llegada nos enriquece”, apostilla.

Ayudas

Por necesidad

En opinión de María Luisa, si el colectivo recibe más ayudas que la ciudadanía getxotarra o vasca de origen se debe a “que lo necesita” debido al estado precario en el que llega. “Los abusos que se producen con las subvenciones son generales. El colectivo inmigrante, con los años, viviendo aquí y con un trabajo dejará de recibir ayudas porque no las necesitará. Hay que continuar, se pueden hacer muchas cosas, pero es un proceso lento porque ellos necesitan tiempo para asimilar esas ideas. Hace falta que pase una generación completa para que la integración sea real. Y nosotros les podemos ayudar”, concluye.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)