Detienen al agresor de la katana y a su víctima, que le había atacado la víspera
El Correo, , 05-12-2010La agresión a un ciudadano tunecino perpetrada a media tarde del jueves con una katana se resolvió ayer de una forma cuando menos sorprendente, con el atacante y la víctima en sendas celdas de la comisaría de Garellano. La Policía Municipal de Bilbao detuvo al presunto asaltante después de hacerle creer que iba a participar en una rueda de reconocimiento por un delito cometido previamente, un ataque del que ayer la ‘víctima’ se confesó culpable. El arresto se produce sólo dos días después de que I. B., de 23 años, fuese atacado con un arma de artes marciales cuando estaba en la plaza Unamuno, acorralado por un grupo al parecer también de origen magrebí.
El ataque le provocó una profunda herida de 30 centímetros en la espalda, así como otras de menor importancia en el antebrazo y la cabeza, pese a lo cual consiguió llegar por su propio pie a la plaza Erkoreka e interpuso allí una denuncia. El episodio de violencia, sumado a otro contra una menor de 15 años en el barrio de Rekalde apenas unas horas antes, activó las alarmas en el Ayuntamiento, que encomendó de inmediato la resolución del caso a la Unidad de Investigación de Delitos de la guardia urbana, en el marco de un operativo más amplio para «limpiar las calles» de indeseables.
La justicia por su mano
Los resultados no se han hecho esperar. Minutos antes de la una de la tarde de ayer, la Policía Municipal, que ha contado para este caso con ayuda de la Ertzaintza, atrapaba al presunto autor material de la agresión con katana. Se trata de I. A., de 25 años y nacionalidad argelina, a quien los agentes detuvieron en la propia comisaría cuando aquel acudió para tomar parte en una rueda de reconocimiento, aparentemente en calidad de testigo. El joven había sido identificado previamente por su víctima. Hasta ahí, todo normal. Pero sólo en apariencia.
La Policía hizo ayer una revelación sorprendente. La víctima del ataque con katana había sido detenido la víspera tras abandonar el hospital de Basurto donde le trataron de sus heridas. Al parecer, el joven había confesado su implicación en otra pelea, también en la plaza Unamuno y sólo 24 horas antes. La víctima, en aquella ocasión, era el joven al que ahora perseguía la Policía, a quien habían atacado con un arma blanca y causado un corte superficial en una oreja.
A tenor de las declaraciones obtenidas, la Policía determinó que el episodio de la katana había sido un ajuste de cuentas y que I.A. había decidido tomarse la justicia por su mano. Ayer a mediodía, los dos implicados en esta historia estaban detenidos en Garellano y han pasado a disposición judicial.
Pero la operación no se ha cerrado todavía. Fuentes municipales señalaban ayer que la Policía trabaja todavía en la identificación del entorno de los detenidos, encuadrados cada uno de ellos en sendos grupos que, aunque no habrían tomado parte activa en los ataques, sí habrían servido de apoyo a los agresores. El grupo de I. A. estaría formado por cuatro personas, mientras que el de I. B. lo integrarían cinco. «Ambos estarían haciendo negocios cuya naturaleza no ha trascendido, pero que la guardia urbana investiga para determinar si existen elementos incriminatorios». La Unidad de Investigación de Delitos se ha «volcado» en el tema; la investigación sigue abierta y las ruedas de reconocimiento se suceden. «Es difícil actuar contra ellos si no son autores materiales de la agresión», señalan las mismas fuentes.
En cuanto a la chica de 15 años agredida el miércoles con un cúter cuando salía de una academia de idiomas en Rekalde, la Ertzaintza continúa sus pesquisas para dar con el paradero de sus dos atacantes, de quienes al parecer cuentan con una descripción por boca de la víctima.
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