Malilla, Campanar y Mislata, zonas que se barajan para construir centros concertados
Las Provincias, , 03-12-2010Cuando uno tiene más que clara la meta que desea alcanzar lo único que le queda por hacer es recorrer el camino. La Conselleria de Educación ha manifestado en varias oportunidades su intención de elaborar una normativa que permita la cesión de suelo público para construir nuevos colegios concertados. Y con la mira puesta en ese objetivo, desde el primer momento puso el pie en el acelerador para tenerla lista cuanto antes, de modo que el próximo curso se pudiera contar con al menos tres o cuatro centros más en la ciudad de Valencia. En este sentido, continúan las reuniones con técnicos de diferentes departamentos para diseñar un perfecto «engranaje».
La normativa que se prepara – y que Educación asegura que estará lista «de forma inminente» – permitirá construir entre 12 y 16 colegios en toda la Comunitat. Varios ayuntamientos, de hecho, ya han ofrecido a la Conselleria parcelas disponibles en sus localidades.
En Valencia capital desde el principio se barajan cuatro zonas: Malilla, Campanar, Ciutat Vella y la avenida de Francia. En todas ellas, cada curso, la escasez de plazas obliga a los centros concertados a tener que decir «no» a un buen número de familias, que ven así hecha añicos su libertad para elegir la educación que desean para sus hijos.
A estas cuatro zonas, según ha podido saber LAS PROVINCIAS, se suma ahora la intención de construir un colegio más en Mislata. Esta población – con casi 50.000 habitantes – cuenta actualmente con dos centros concertados: el Santa Cruz, que atiende a una población escolar muy concreta – inmigrantes o con necesidades educativas especiales – y el Sagrado Corazón, que no puede absorber la fuerte demanda que recibe cada año.
Expansión demográfica
Esta zona, al igual que Campanar y la avenida de Francia, urbanísticamente han crecido mucho en los últimos años. Las nuevas construcciones han atraído a vivir a esas barriadas a buen número de parejas jóvenes con niños pequeños, muchas de las cuales, a la hora de escolarizar a sus hijos, no han podido encontrar acomodo en un centro concertado como era su deseo.
Por ejemplo, en Campanar (36.123 habitantes), hay seis centros concertados; en la zona de la avenida de Francia (sobrepasa los 10.000 habitantes), tan sólo uno, el Ave María de Peñarroja.
En el caso de Malilla (22.880 habitantes) la situación de falta de plazas «es bastante acuciante», señaló José Manuel Boquet, presidente de FECEVAL, la federación de centros de enseñanza de la Comunitat Valenciana. Allí únicamente funcionan dos centros concertados y el pasado curso no quedó ni una sola vacante.
A su juicio también urge la creación de nuevas plazas en Ciutat Vella (25.924 habitantes) «porque tampoco se puede aguantar mucho más allí».
Mientras Educación ultima la legislación que permita dar una salida a esta demanda social, los centros que están dispuestos a realizar inversiones para crecer ya se han puesto las pilas.
La federación hace su trabajo de estar al tanto de cómo va el proceso, «pero los interesados, que son muchos, no se quedan al margen y también están haciendo sus gestiones», explicó Boquet.
Esa rapidez tiene un porqué. Desde Feceval sostienen que si la normativa no está lista antes de que acabe el año va a ser muy difícil, «aunque no imposible», construir nuevos centros para que estén disponibles en septiembre, con el comienzo del nuevo curso escolar. Los plazos, pues, están muy ajustados. Por este motivo, «el que piensa entrar en la licitación ya se está preparando, para no perder tiempo una vez se apruebe la normativa».
Doble vía
En este sentido, las gestiones se llevan a cabo en dos direcciones. Por una parte, la búsqueda de financiación, y por otra, contactar con las constructoras que llevarían a cabo el proyecto.
En cuanto al dinero que van a necesitar, dependerá mucho de las características del solar en el que se vaya a edificar. «Será mucho más barato hacerlo en vertical, obviamente. Pero en el caso de que se haga en horizontal, que permitiría la construcción de varios pabellones, por ejemplo, resulta mucho más caro. Esas cuestiones pesan mucho a la hora de obtener financiación».
Tampoco el aspecto de encontrar un constructor dispuesto a ejecutar la obra se puede descuidar «porque encargar una obra de esta envergadura no se puede hacer de un día para otro», sostuvo Boquet.
Desde ESCACV, la asociación en la que se agrupan los concertados religiosos de la Comunitat, apoyan la medida de ceder suelo público para construir más centros, pero no quieren que esta iniciativa se convierta en un negocio. «Las necesidades educativas deben primar siempre, ante todo. Y lo que no debería ocurrir es que, ahora que el sector de la construcción sufre un fuerte parón a causa de la crisis, y como no puede construir casas porque no las vende, se dedique a edificar colegios», explicó M.ª Vicenta Rodríguez, su presidenta.
Por eso insiste en que existen otros modelos de crecimiento además de la construcción. Según Rodríguez, actualmente hay 85 colegios concertados en toda la Comunitat con programas de compensatoria – que atienden a alumnos inmigrantes o de privación socio cultural – , decididos por la propia Administración. «También habría que crecer por ahí, no solo el crecimiento en espacio físico para atender la demanda de las familias sino también en este aspecto, teniendo disponibilidad y recursos para atender a este tipo de alumnado».
Más conciertos
La iniciativa que gestiona la Conselleria de Educación ha recibido críticas por parte de algunos sectores educativos y sindicatos, que consideran que ceder suelo público a la iniciativa privada conducirá a la privatización de la educación. En este sentido, la patronal de la concertada afirma que la construcción de centros de este tipo «responde a una demanda social», señaló Boquet.
Y en cuanto a la petición de algunos centros privados de que en las zonas donde ellos están presentes – y se vaya a promover la construcción de un concertado – la Administración les ofrezca la posibilidad de acceder al concierto, Boquet asegura que no existe incompatibillidad.
«Pueden coexistir las dos formas. Nosotros estamos a favor de que si un centro privado pide el concierto, se le conceda. Pero lo otorga la Conselleria, y en el otro caso quien tiene que ceder el suelo son los ayuntamientos… Pueden ser compatibles las dos formas porque la administración que va a hacer el gasto, en un supuesto y otro, son diferentes».
(Puede haber caducado)