LA RIOJA

Los rumanos celebran su Día Nacional con folclore, historia y ópera

Las asociaciones organizadoras destacan la participación de los niños para preservar su identidad y sus tradiciones

El Correo, - RAQUEL VIEJO LOGROÑO., 29-11-2010

El folclore, la historia, las tradiciones y hasta la ópera, junto con la participación infantil y juvenil, marcaron en la tarde de ayer la celebración del Día Nacional de Rumanía en Logroño, organizado por las asociaciones Santísima Trinidad y Unirea, que agrupan a parte del colectivo rumano en la ciudad.
El día oficial de la nación será el 1 de diciembre, fecha en la que, en 1918, se unieron Rumanía y Transilvania, pero estas dos asociaciones decidieron adelantar la celebración al fin de semana.
En torno a las 17:30 comenzaron los actos en la sala del auditorio del Ayuntamiento de Logroño, con protagonismo para los más jóvenes, que expusieron, en rumano, las razones por las que este día es histórico para su país o recitaron poemas patrióticos. «La idea era implicar a los niños, ya que muchos de ellos han nacido en España y ni siquiera tienen soltura para escribir y leer en nuestra lengua, a pesar de que la hablan. Con esta actividad fomentamos que ellos preparen lo que tienen que decir, y aprendan un poco más sobre la historia de su país», explica Ioana Negoescu, presidenta de la Asociación Unirea (Unión Rumana).
El folclore rumano, el pakistaní y el peruano tuvieron su espacio en la celebración, con la participación de un grupo de cada país gracias a la colaboración de la Asociación de Peruanos Residentes en La Rioja y la Asociación Pakistaní de La Rioja. Otro de los platos fuertes de la celebración fue la ópera, gracias la cantante rumana residente en la zona Sarbu Rodica.
«Queremos enseñar nuestra cultura y tradiciones, promover la imagen de Rumanía», explica Negoescu, que asegura que «muchos rumanos han vuelto a nuestro país al quedarse sin trabajo». Hace un tiempo llegaron a ser 10.000 en toda La Rioja, pero hasta una cuarta parte podría haber regresado, la mayoría de ellos llevaban en España poco tiempo. «Los que tenemos la vida aquí, ya no volvemos», explica Ioana, «pero queremos enseñar nuestras costumbres», concluye.

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