Sánchez-Camacho y Laporta, los otros dos grandes triunfadores
La Voz de Galicia, , 29-11-2010Alicia Sánchez – Camacho convirtió la inmigración en el eje de su campaña electoral desde el primer momento. Recuperó el contrato de integración de Rajoy y postuló que los extranjeros que se queden sin trabajo se comprometan a regresar a sus países después de un tiempo en el paro. Recibió críticas, pero las encajó.
Luego llegó la aparente pifia del videojuego, en el que Alicia Croft disparaba bombillas de ideas contra inmigrantes irregulares e independentistas. Le quitó importancia y lo atribuyó a un fallo de la empresa encargada de realizarlo. Eso era ir demasiado lejos y lo retiró tras la alarma que había creado. Pero el mensaje del PP quedaba muy claro, mano dura con la inmigración. Un discurso que conecta con una parte de la población de los barrios periféricos, que se considera amenazada, en una época de crisis, por los foráneos.
La estrategia se ha mostrado rentable, ya que Sánchez – Camacho ha superado la barrera de los 17 escaños que marcó Aleix Vidal – Quadras en 1995, aunque con menos votos que entonces. El alarmante buen resultado del partido xenófobo y ultraderechista que dirige Josep Anglada, al que en algunos momentos de la noche electoral se le adjudicaban tres diputados, confirma que ese discurso ha calado. Al final, se quedó sin ninguno, pero el número de votos que ha logrado (más de 75.000, 2,4%) debe ser motivo de reflexión. Por ejemplo en Vic (5,8%), una de las localidades más conflictivas con la inmigración.
Euforia de Laporta
El otro triunfador de la noche fue Joan Laporta, que no solo lo ganó todo con el Barcelona, sino que también ha triunfado, contra todo pronóstico, en su paso a la política. Cuatro escaños y más de 102.000 votos.
La primera iniciativa del líder de Solidaritat Catalana per la Independència (SI) será presentar en el Parlamento un proyecto de ley para que declare de forma unilateral la independencia. Algo que suena a lo que hizo Francesc Macià en 1931. Laporta defiende la independencia ante lo que califica de expolio del Estado español, del que hace corresponsables a CiU y ERC por consentirlo. Afirma convencido que si se convierte en Estado, Cataluña será el cuarto más rico de la UE. Pese a que solo el 25% de los catalanes se declaran independentistas, Laporta consideraba las elecciones como un plebiscito que demostraría que los catalanes sí están preparados para dar ese paso.
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