El tiempo en contra

El Correo, 29-11-2010

Los responsables de los centros regionales del País Vasco dedican trabajo e imaginación a mantener sus 77 casas federadas, pero son conscientes de su lucha contra el tiempo. La historia centenaria de algunos es la de la llegada de miles de inmigrantes del resto de España, que durante décadas dio sentido a la existencia de lugares de acogida y asistencia. El fin de la inmigración asoma a estas organizaciones a un futuro incierto, producto sobre todo de la falta de relevo generacional. Para atraer la atención de las generaciones más jóvenes, compiten con la diversificación de estímulos e intereses que posibilita el mundo globalizado, la dificultad de perpetuar una tradición de solidaridad que acarrea responsabilidades y la pugna de la tierra de origen de los padres con el que es el lugar de nacimiento de los hijos. Con todo, la reciente creación de la mayoría de las casas de Álava, ligadas a negocios de hostelería, o la apuesta de las guipuzcoanas por la fórmula de sociedad gastronómica revelan voluntad de permanencia.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)