España / ENTREVISTA

«La línea roja del PP para pactar es la Cataluña constitucional»

Asegura que quienes acusan a su partido de «catalanofobia» son los que excluyeron a 600.000 votantes en el «antidemocrático» pacto del Tinell

ABC, MARÍA JESÚS CAÑIZARES / BARCELONA, 25-11-2010

El objetivo del PPC es situarse como tercera fuerza política en el Parlamento catalán y frenar una mayoría absoluta de CiU, cuyo líder, según , enmascara su independentismo con un referendo de concierto económico.
—¿Ha notado el PP una mayor normalidad en sus mítines? Recuerdo campañas en las siempre se sufría por la presencia de radicales.
—El PP ha pasado por diferentes etapas. Ahora estamos en un proceso que debía haberse producido siempre, el de la normalidad de un partido que se presenta a unas elecciones con un programa. Y estoy encontrando una buena aceptación por parte de catalanes que desean que el PP tenga una mayor capacidad de decisión porque saben que cuando hemos gobernado, Cataluña ha ido mejor, ha tenido el mejor periodo de prosperidad con la creación de 1,4 millones de puestos de trabajo. Eso está en la memoria de los catalanes.
—La gestión del tripartito también habrá refrescado esa memoria.
—El tripartito está muerto, ya no tiene posibilidad de reedición y la aventura que comenzó en ese pacto de exclusión del Tinell ha protagonizado una de las historias más negras de la política catalana. Nunca la Generalitat había dejado tras de sí a casi 700.000 parados, a casi la mitad de los jóvenes sin empleo en una comunidad próspera y emprendedora; cuentas arruinadas, facturas sin pagar y una deuda de casi 5.000 euros por ciudadano. Eso les pasará factura, especialmente al señor Montilla.
—¿Estamos en el peor momento de relación entre Cataluña y España?
—Montilla ha priorizado los debates identitarios e independentistas, ha aprobado leyes como la del cine, consumo o de educación, que no garantizan un bilingüismo integrador. Ha llegado a decir que la sentencia del Tribunal Constitucional podía generar fracturas entre Cataluña y España. Montilla es el que ha debilitado las relaciones de Cataluña con el resto de España y ahora hay que reconstruir otra vez esos puentes. Y el único partido útil que puede hacerlo es el PP.
—Les han acusado en muchas ocasiones de catalanofobia. Más allá del «cordón sanitario» que algunos partidos ¿el PP podría haber caido también en discursos que favorezcan esas críticas?
—Tanto en la vida como en la política, es bueno hacer autocrítica. El PP ha vivido en Cataluña momentos de inestabilidad que no le ha favorecido y eso ha provocado una debilidad en el partido, no nos ha dado la fortaleza que debíamos haber tenido para convertirnos en un partido de gobierno. Pero quiero recordar que algunas formaciones han protagonizado actos absolutamente antidemocráticos. PSC, ERC e ICV firmaron el pacto del Tinell en el que se excluía a una parte de la ciudadanía catalana, 600.000 votantes que se sienten catalanes y españoles. Por tanto, esos que acusan al PP de catalanofobia son los que han querido excluir a personas que se sienten representados por el PP.
—El líder de CiU siempre impo ne condiciones a un pacto de gobierno, por ejemplo, el concierto económico. ¿Qué condiciones pone el PP?
—Lamento que el señor Artur Mas quiera ser el presidente de los referendos. El objetivo del PP es crear empleo y generar prosperidad en Cataluña y ese no es el objetivo de Mas, que quiere entrar en nuevas aventuras y referendos, enmascarados con el concierto económico y es prácticamente imposible llegar a algún tipo de acuerdos. Para el PP hay líneas rojas, como la defensa de una Cataluña constitucional dentro de una España del siglo XXI y jamás podríamos tener contacto con un partido que aboga por la separación de España en un plazo de seis u ocho años. Nosotros defendemos la Cataluña de la realidad, no la Cataluña que ellos quieren, la de una sola lengua y una sola bandera. No queremos ni multas lingüísticas, ni prohibiciones de toros.
—En el logotipo de su campaña, aparece la bandera española, cosa que hace años no ocurría en el PPC.
—En el PPC estamos muy orgullosos de nuestras dos banderas. Sentimos la “senyera” y la bandera española como algo propio de quienes somos catalanes y españoles. Y claro que yo he querido lucir las dos banderas porque ahora existe un riesgo, no que ERC plantee referendos, sino que un partido que puede ser de gobierno, como CiU, lo haga.

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