Se esfuma la esperanza de una reforma migratoria en EE.UU.
El Universo, 08-11-2010Un ambiente de desencanto hay en la comunidad ecuatoriana y latinoamericana en general luego de los resultados de las elecciones legislativas y de gobernadores del pasado martes.
La victoria del partido Republicano y su ala más derechista, el Tea Party, sepulta por un largo periodo la esperanza de una reforma migratoria que legalice a unos 12 millones de inmigrantes indocumentados, aspiración por la cual las organizaciones comunitarias luchan una década y que parecía comenzaba a tomar forma en la presidencia de Barack Obama.
Ahora, la Cámara de Representantes está en manos de los republicanos y los demócratas conservan una mayoría en el Senado, pero muy disminuida.
Según las encuestas a boca de urna, la participación de los electores latinos en los comicios fue del 15%, un aumento si se compara con el 12% de las elecciones de mitad de periodo del 2006, pero por debajo del 92% logrado durante los comicios presidenciales del 2008.
Sondeos antes de los comicios advertían que el electorado latino estaba desanimado debido a la falta de una reforma migratoria en el Congreso.
Walter Sinche, de Alianza Ecuatoriana Internacional, dice que su organización no creyó a la promesa de campaña de Obama de lograr una reforma en su primer año de gobierno. “Tuvimos razón. Con mayoría en ambas cámaras, muchos demócratas se unieron a los radicales conservadores republicanos para bloquear todo intento de legalización. Ahora que estos (republicanos) son poder en el Senado y en la Cámara de Representantes van a enfocarse en los problemas de la economía, en echar abajo la reforma de salud y lograr medidas más radicales contra los inmigrantes. Vienen días difíciles”.
Aunque el apoyo de los latinos a los demócratas fue muy fuerte en todo el país (66%), las estrellas hispanas de la velada electoral fueron personajes surgidos del Tea Party.
Marco Rubio fue elegido senador republicano por Florida y Susana Martínez se convirtió en la primera mujer hispana gobernadora en la historia del país, en Nuevo México.
A ellos se une Brian Sandoval, quien logró ganar la gobernación de Nevada.
Todos ellos forman parte de una nueva generación de hispanos conservadores con los que el partido Republicano quiere reconquistar a ese electorado minoritario (7,4%), pero clave para dirimir elecciones.
Susana Martínez, por ejemplo, de 51 años, promete “intentar derogar la ley que permite a los inmigrantes ilegales obtener licencias de conducir”.
Apoyada por la estrella nacional del movimiento ultraconservador Tea Party, Sarah Palin, Martínez también prometió que buscará negar el acceso a la educación superior con fondos estatales a hijos de inmigrantes indocumentados.
“Esto no solo ofrece un incentivo más para los inmigrantes ilegales, es simplemente erróneo proporcionarles becas gratuitas cuando los miembros de las fuerzas militares estacionadas en Nuevo México no pueden recibir los mismos beneficios”, dijo la próxima gobernadora, hija de inmigrantes.
En tanto Sandoval, quien no habla español, evitó expresarse abiertamente sobre temas migratorios y despertó una polémica en la campaña al sostener en una entrevista: “Mis hijos no se ven como latinos”.
Según Diego Machuca, presidente de la Cámara Mundial del Inmigrante Ecuatoriano, “lamentablemente los demócratas, a quienes los hispanos siempre han dado mayoritariamente su voto, nos han defraudado. Considerando que las últimas reformas o amnistías dadas a migrantes, fueron apoyadas y ejecutadas por gobiernos republicanos, pues aspiramos a que se haga realidad la tan ansiada reforma que incluso fue una propuesta del senador republicano John McCain”.
Machuca recuerda que “los republicanos representan en su mayoría los intereses de la clase alta empresarial que se beneficia de la mano de obra de nuestros migrantes”.
Esta visión optimista no es compartida por Carlos Serpa, fundador de la Cámara del Ecuatoriano Ausente, para quien “con Barack Obama y los demócratas se tenía esperanzas de conseguir una solución al problema de los indocumentados, ya que fue uno de los temas de campaña, aparte de que los demócratas siempre se han identificado por la clase media. Sin embargo, los republicanos bloquearon toda solución. Hoy, con una mayoría republicana, todo se pone peor que antes por la postura antiinmigrante de la derecha republicana”.
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