Un gitano con un acordeón
El Correo, , 07-11-2010El 18º Musiketan, serie de conciertos en pequeño formato patrocinada por EL CORREO, ofrecerá hoy en Bilbao (Sala BBK, 20 h., 11 E) una actuación del acordeonista balcánico Martin Lubenov, quien anuncia desde la oficina vienesa de su manager, Sabina Schebrak: «Daré un concierto en solitario representando una combinación de folk, jazz y elementos experimentales». Sobre sus influencias, enumera este arquetipo del mestizaje: «Me gusta la música popular de los Balcanes, el jazz, la música gitana, el swing, el musette, el tango, la música latina, la clásica…».
Martin Lubenov (Sofía, Bulgaria, 1976) es gitano. «Sí, lo soy. La familia de mi madre proviene de Varna, en el mar Negro, y la de mi padre de Liaskovetz, en el sur de Bulgaria. Mis padres llegaron a Sofía siendo niños. Los dos salen de familias de músicos y yo siempre he estado rodeado de música».
El acordeonista, que lidera los proyectos prestigiosos Jazzta Prasta y Martin Lubenov Orkestar, ha llegado a tocar en la calle. «Lo he hecho exactamente tres veces en mi vida. He tocado en la calle por dinero, pero nunca he mendigado. La primera vez fue a mi llegada a Viena. La segunda en Múnich, con mi orquesta, porque necesitábamos dinero para una cena decente. Y la tercera vez fue en el seno de una plataforma de Viena que protestaba contra las regulaciones estrictas sobre los músicos callejeros».
Sobre la decisión del presidente Sarkozy de deportar a gitanos rumanos y también búlgaros, manifiesta Lubenov: «Es difícil para mí tomar una posición. Entiendo a la gente romaní pobre que emigra en búsqueda de una vida mejor, pero también entiendo a los franceses que no toleran a esos que son delincuentes y ven cómo importan sus problemas sociales. El problema de verdad no se halla en Francia, sino en los países de los que viene toda esa gente».
Martin Lubenov es un gitano cosmopolita. «Ahora vivo entre Viena y Sofía. A mí, como a otros muchos músicos, Viena siempre me ha parecido la ciudad de mis sueños. Me mudé aquí en el año 2000». Desde ahí conduce dos bandas principales. Una es Jazzta Prasta. «El nombre es una expresión del argot búlgaro que significa algo así como confusión, bullicio o todo del revés. El repertorio es instrumental, una mezcla de folk búlgaro y de otras partes de los Balcanes con jazz y ritmos desmadejados».
Amor feliz o amor roto
La otra formación es la Martin Lubenov Orkestar y se emociona al describirla. «La Orkestar es mi gran proyecto de música gitana. Compongo mi propia música basada en motivos romaníes mezclados con armonías de jazz, ritmos funk, latinos o salseros, e incluso momentos de big band. La alineación perfecta es el deceto, incluyendo dos cantantes y una potente sección de metales, pero normalmente de gira salgo con seis o siete músicos». Lubenov no canta. «No. Lo hace mi vocalista, je, je. Las letras suelen ser de amor feliz o de amor roto».
El virtuoso Martin pertenece a una familia melómana, pero casi no acaba empuñando el acordeón. «Al principio yo quería tocar la batería, como mi padre. Pero entonces mi abuela se empeñó en que fuese acordeonista, como mi abuelo. Fui a un conservatorio y estudié con el señor Angel Vangelov. Pero lo más importante era practicar diez horas al día, de lo cual disfrutaba».
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