Un marroquí degüella a su compañera en el piso que ocupaban en la Puerta Carmona
El agresor se dio a la fuga y aún se desconoce su paradero. Antes de huir, pasó por un bar donde estaba otro ex novio de la víctima y le hizo una señal de degollamiento
ABC, , 04-11-2010Una mujer de 39 años de edad, identificada como Carmen R. J., murió ayer degollada por su pareja sentimental, un individuo de origen marroquí que la atacó en su propio domicilio y acto seguido se dio a la fuga. A la hora del cierre de la presente edición, la Policía no había logrado dar aún con el asesino, de nombre Issam.
Tras cometer el asesinato y antes de darse a la fuga, el individuo aún tuvo la sangre fría de detenerse ante un bar cercano, donde se encontraba un ex compañero de la víctima, al que le hizo una gráfica señal de degollamiento.
El hombre, Isidro Sacristán, conocedor de la actitud agresiva del homicida, creyó entonces que era a él a quien estaba amenazando de muerte, por lo que llamó al 112 para denunciar la amenaza. De hecho, según declaró a los periodistas, su presencia en la zona obedecía a que intentaba hablar con Carmen, con la que había convivido durante catorce años, porque en numerosas ocasiones le había dicho que estaba harta de su compañero, que no quería trabajar y le pegaba continuamente. Pese a ello, la mujer no quería dejarlo porque lo había recogido de la calle. Isidro llegó a asegurar que Issam ya había agredido a Carmen con un arma blanca hace meses.
Hallada aún con vida
Tuvo un mal pálpito y se dirigió hacia el domicilio de Carmen
Eran aproximadamente las ocho de la tarde cuando la dotación de un patrullero de la Policía Local que se encontraba de servicio en la calle Amador de los Ríos se acercaba hasta el lugar, alertado por la llamada de Isidro. Entretanto, éste, al comprobar que Issam se daba a la fuga, tuvo un mal pálpito y se dirigió hacia el domicilio de Carmen, en el número 15 de la calle Luis de Cadarso, cuya puerta encontró cerrada. La casual aparición de otro inquilino del piso, al parecer también de origen marroquí, permitió la entrada tanto de Isidro como de los agentes de la Policía Local, que encontraron a Carmen malherida, con un profundo corte en el cuello.
Pese a la brutalidad del corte, Carmen aún estaba viva y se movía ligeramente. Así la encontraron los sanitarios del 061, aunque su rápida actuación no pudo evitar que la mujer falleciera poco después.
Gritos y golpes
El asesinato había estado precedido de un altercado en el que los vecinos escucharon golpes y gritos, algo a lo que estaban acostumbrados hasta cierto punto, ya que en los últimos meses han sido varios los episodios similares que han tenido que soportar por parte de la pareja.
Al parecer, las broncas habían derivado en una denuncia previa por malos tratos que Carmen acabó retirando el pasado mes de mayo, extremo que niegan algunas fuentes. En cualquier caso, no hay constancia de que contra el agresor hubieran sido dictadas medidas cautelares de algún tipo. Sólo ha trascendido que el individuo, de unos 37 años, tiene un antecedente por conducir ebrio y también le consta una orden que le prohíbe la entrada en Italia.
El piso en el que ocurrió la tragedia está habitado por varias personas y funciona, según algunas fuentes, al modo «okupa», por lo que hay quien no se recata en afirmar que los que allí moran son «medio indigentes».
En este sentido, algunos vecinos mostraban ayer su malestar por esta situación y por las continuas discusiones elevadas de tono que allí se han producido en los últimos tiempos. Otros, como es el caso de la vecina del piso de abajo, aseguraba ayer que no había escuchado ninguna bronca entre Carmen y el que al final resultó ser su asesino.
Asesinato en El Rocío
Este nuevo episodio de violencia de género no es el primero que se produce este año en la capital sevillana, donde el pasado mes de mayo murió asesinada en plena calle Ana Jiménez Castillo, una mujer de 50 años a la que dio muerte de ocho puñaladas el que había sido su compañero sentimental, Richard Genaro Q. C., un ecuatoriano de 38 años que la asaltó en la barriada del Rocío, a escasos metros de donde residía la víctima.
También, hace mes y medio, un ciudadano marroquí identificado como O. G., de 36 años, apuñaló a su mujer en plena calle Bailén, hiriéndola de gravedad. El individuo fue detenido gracias a la colaboración de algunos transeúntes, que se percataron del suceso y lograron inmovilizarlo hasta que llegó la Policía.
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