La mezquita de Torrent se trasladará al mercado en la Fiesta del Cordero
Las Provincias, , 03-11-2010Los musulmanes de Torrent no tendrán que rezar en la calle durante la celebración del Día del Cordero, una de las festividades más multitudinarias del calendario islámico, junto al fin del Ramadán, y que tendrá lugar a mediados de este mes.
El año pasado la falta de espacio de la actual mezquita obligó a más de un centenar de fieles a utilizar la vía pública para realizar sus rezos. Pero en esta ocasión, la celebración se trasladará a la primera planta del mercado municipal próximo a la torre, según explicó ayer el presidente del Centro Islámico de Torrent, Zine El Abidine.
«Nos han facilitado esta instalación cubierta, que dispone de servicios y un lugar muy amplio, y así podremos celebrar este día tan importante para nosotros sin tener que molestar a nadie», señala.
Este traslado supone un alivio momentáneo para los fieles que utilizan la mezquita de Torrent y que desde hace varios meses se encuentran en el ojo del huracán vecinal por la presión de los residentes, contrarios al traslado del colectivo a una nave de mayores dimensiones.
El «colapso» de tráfico que se iba a producir en esta vía, dada su estrechez, y el miedo de los vecinos a que se disparara la llegada de fieles desató una campaña crítica contra este cambio de ubicación que pretendía «solucionar de una vez los problemas que desde hace casi cinco años estamos pasando en nuestro local actual por falta de espacio».
La voluntad de los responsables de la mezquita era evitar que los días en los que se concentra mayor número de practicantes, normalmente durante el rezo del mediodía de los viernes y las fiestas más señaladas, se tenga que utilizar la vía pública para cumplir con sus preceptos.
Sin sede
Este traslado puntual, sin embargo, no resuelve la situación. Después de que la semana pasada los fieles rechazaran por votación la nave alternativa planteada por los vecinos, los integrantes del centro islámico buscan de nuevo lugares en la ciudad donde poder instalarse sin recibir críticas.
«No podemos irnos demasiado lejos y tampoco podemos pagar un local con mensualidades altas. Seguiremos buscando hasta encontrar un sitio mejor porque tenemos derecho a tener uno en el que poder rezar. Tenemos voluntad de solventar el problema desde el principio pero necesitamos que también nos ayuden y comprendan nuestras necesidades».
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