Cárcel para el imán que amenazó a la mediadora cultural de Cunit

La mujer sufrió una campaña de desprestigio, según la sentencia

La Vanguardia, , 03-11-2010

ESTEVE GIRALT – Cunit

La víctima declaró que los líderes de la comunidad la acusaban de “ser una mala musulmana”
El agrio enfrentamiento entre el imán de Cunit (Baix Penedès), Mohamed Benbrahim, y la mediadora cultural contratada por el Ayuntamiento, Fátima Ghailán, quien declaró en el juicio que la rechazaban por considerar que “no era una buena musulmana”, ha acabado con una condena de prisión para el imán y su mano derecha, el presidente de la asociación cultural islámica, Abderrahmán El Osri. El juzgado penal n. º 2 de Tarragona declara a los acusados culpables de un delito de coacciones graves.

La sentencia considera probado que el imán lideró una campaña pública de desprestigio contra la mediadora municipal, también musulmana, para lograr que la expulsaran del Ayuntamiento, “teniendo una actitud violenta contra ella, llegándola a amenazar y a decirle que iba a acabar con ella y con su familia”. Sin antecedentes penales, ninguno de los dos acusados deberá ingresar en la cárcel, pues la condena es de un año de prisión para el imán y de nueve meses para el presidente de la entidad islámica.

La sentencia supone, no obstante, un duro revés para los líderes de la comunidad islámica de Cunit, que negaron las acusaciones durante el juicio. El fiscal, que había solicitado una pena de cinco años de cárcel para el imán por amenazas, coacciones y calumnias, denunció que este, junto a otros miembros de la comunidad islámica, había dirigido una campaña para aislar a la mediadora por llevar un estilo de vida demasiado occidental.

Gahilán, que explicó ante el juez estar viviendo una pesadilla por miedo a represalias desde que denunció las amenazas, en el 2007, no verá a los condenados en dos años. La sentencia prohíbe al imán, a su hija y a su mano derecha acercarse o comunicarse con la víctima.

El juez considera probado que el imán, acompañado por su hija, insultó a la mediadora cultural y a su marido amenazándolos con “acabar” con ellos y con sus hijos. El juez relata que el presidente de la asociación islámica habló después con el marido de la mediadora, también marroquí, “manifestándole que su mujer no era una buena esposa, e insinuándole que debía casarse con otra”.

Precisamente, durante el juicio, Gahilán aseguró haber recibido amenazas y coacciones de forma continuada desde el 2007, orquestadas por el imán y su mano derecha, porque no aceptaban que ella ocupase el puesto de mediadora, al ser una persona que no encajaba con su visión del islam. En los mensajes amenazadores que denunció haber recibido la mediadora, se la acusó de no ser una buena musulmana por no educar a sus hijos según el islam. Ghailán explicó ante el juez que no tiene costumbre de acudir a las festividades religiosas y que sus hijos se tenían que comer a escondidas el desayuno durante el recreo en los meses del Ramadán por miedo a represalias.

Los condenados deberán indemnizar a la víctima con 1.500 euros por daños morales. La hija del imán ha sido condenada además a pagar una multa de 730 euros por los delitos de coacciones graves.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)