«Es injusto que nos multen por ejercer de noche»

Diario Sur, GEMA MARTÍNEZ gemamar@diariosur.es, 30-10-2010

«Estamos de acuerdo en que apliquen las ordenanzas durante el día, pero no hay motivo para multarnos cuando ejercemos de noche. Sería injusto», asegura una de las tres representantes de prostitutas del polígono del Guadalhorce que el pasado lunes se entrevistaron con el concejal de Participación Ciudadana, Julio Andrade, para formularle una serie de propuestas y compromisos en relación a la próxima entrada en vigor de las ordenanzas que sanciona con multas el sexo en la vía pública, así como su ofrecimiento y demanda a menos de doscientos metros de zonas habitadas, colegios y negocios.

Tiene 36 años, es ecuatoriana y representa a las mujeres, travestis y transexuales latinoamericanas que ejercen la prostitución en el polígono durante la noche. Cuando se le pregunta por el nombre, dice que se llama Tatiana. Junto a ella está Andrea (nombre figurado), rumana de 24 años que habla en nombre del colectivo de su misma nacionalidad que también trabaja en horario nocturno.

Y eso es lo primero que hacen notar; que en el polígono hay turnos y que hay chicas que siempre trabajan de día y chicas que siempre trabajan de noche: «Si ven a alguna ‘pillando’ y hay negocios abiertos, perfecto, que las multen; si durante el día se meten con un coche en una zona visible, pues vale. Entendemos que multen de día, porque hay niños, pero de noche aquello es un desierto», afirma Tatiana.

Dicen que durante la noche hay unas sesenta o setenta mujeres que se sitúan en una zona donde no hay ni casas ni colegios y que a partir de las ocho de la noche, los negocios están cerrados, por lo que no molestan a nadie: «Había bloques donde estaban las subsaharianas (zona del S’candalo), pero han retrocedido unas calles, para evitarlos», explica. En este sentido, cabe decir que el grupo de mujeres africanas también tiene a su representante.

Más lejos, más vestidas

«Hemos hablado con las chicas para que no se pongan cerca de las naves y para que los empresarios no se quejen por el tema de las basuras. La chicas ya se han vestido un poco más, aunque aún tenemos el problema de las fogatas», afirma Adriana, que no obstante hace notar que han sido ellas mismas las que han solicitado que pongan papeleras. «Queremos un sitio donde no molestemos o que acoten un horario. Nos pondremos a partir de la hora que digan; cuando las empresas cierran. No pedimos nada del otro mundo».

Las mujeres afirman que los representantes del gobierno municipal tienen que escucharlas, «si nos viéramos obligadas a recurrir a la vía judicial lo haríamos, porque la prostitución no está penalizada en nuestro país», recuerda Tatiana.

Según afirman, la aprobación de las Ordenanzas para la Convivencia ya ha hecho mella sobre los clientes, cuyo número se ha reducido: «Los clientes ya bajaron con la crisis y ahora han vuelto a bajar con las ordenanzas. Muchas noches, a partir de la una de la madrugada, aquello es un desierto».

Las representantes del colectivo han repartido entre las mujeres una hoja informativa en la que se comprometen a no trabajar de día, ni cuando los negocios estén abierto; ni a ir desnudas. A cambio piden poder trabajar cuando las empresas cierran, más papeleras, más seguridad y más iluminación.

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