GIPUZKOA SOLIDARIA

«La diversidad es una riqueza»

El Kursaal acogió la entrega de diplomas a inmigrantes que han destacado por su labor integradora en Gipuzkoa. SOS Racismo y las instituciones guipuzcoanas reúnen a 600 inmigrantes en su homenaje

Diario Vasco, MIKEL SORO | SAN SEBASTIÁN. , 24-10-2010

El homenaje de Gipuzkoa y sus instituciones a los inmigrantes que desarrollan su labor en nuestro territorio fue un agradecimiento general a su aportación y un aviso ante «los momentos difíciles que se avecinan por el auge de la xenofobia», como recordó Agustín Unzurrunzaga, responsable histórico de SOS Racismo, organizadora del acto. En su alocución a los más de 600 asistentes a la fiestea de ayer por la tarde en el Kursaal donostiarra, no quiso dejar pasar la ocasión de recordar el auge del rechazo a los inmigrantes entre los acólitos de los partidos de extrema derecha en Europa.
Esa negra perspectiva no ensombreció, sin embargo, la extraordinaria fiesta en la que se premió a 13 personas y a 28 instituciones, lo que hizo que el escenario, bastante amplio de la repleta sala polivalente, tuviera que acoger por relevos a los galardonados.
El ambiente era de gala ya en la entrada y el cuarteto de músicos de ‘Los del gas’ animaba la espera mientras la gente, sobre todo inmigrantes, y muchas mujeres entre ellos, tomaban asiento. El reconocimiento a los inmigrantes que viven entre nosotros se inició con un documental de 15 minutos en el que una pareja de nigerianos contratados por Martín Berasategui, un joven marroquí acogido por una familia guipuzcoan,a y Farid, un azerbaijano que habla ocho idiomas y trabaja de gruista en el puerto de Pasajes y entrena luchadores contaban, con enorme simpatía y locuacidad, los problemas derivados de la emigración y la excelente acogida en Gipuzkoa gracias a la labor de SOS Racismo. Integración fue la palabra clave de los entrevistados y las facilidades encontradas para sentirse uno más, además de su interés en adaptarse cuanto antes de la vida con los guipuzcoanos.
Unzurrunzaga lanzó duras críticas contra la política xenófoba del presidente francés Sarkozy y puso como ejemplo de todo lo contrario a nuestro territorio, donde conviven personas procedentes de 110 países. «Que este sea un acto de ejemplo de civilización que se da en Gipuzkoa», recalcó para terminar su discurso.
Una buena dosis de humor
El reparto de los trece diplomas a inmigrantes que han destacado especialmente por su labor en la sociedad guipuzcoana fue tan entrañable como divertido, gracias a los humoristas de Trapuzaharra, especialmente de Santi Ugalde, que hizo de copresentador con la periodista Vanesa Sánchez. Un ‘uruguayo’ vestido de baserritarra, que ejerció de terapeuta de José Luis Rebordinos fue genial, lo mismo que la intervención del ‘municipal’ o de Susi, una trabajadora de lo que todos dedujimos de qué especialidad dadas sus curvas y desparpajo.
Algunos de los que entregaron los diplomas hablaron a los asistentes. Bernardo Atxaga reconoció haber leído casi entero el libro del profesor argentino Pedrosa. Maialen Lujanbio cantó un bertso en honor de los inmigrantes. Mariano Ferrer recordó una anécdota de su conversación con el decano de la universidad de Siracusa donde hizo un máster de periodismo en el año 1964. La cantante Amaia Zubiría se ganó los aplausos del público cuando, tras entregar su pliego al músico rumano Julián Cobzaru, pidió que «no le sigan multando por tocar en las calles», una forma de ganarse la vida con su grupo.
No pudo acudir el escultor Néstor Basterretxea por el fallecimiento de uno de sus hijos, pero envió una cariñosa carta dedicada al artista turco Sukru Karakus, apoyando la actividad de SOS Racismo y recordando sus 17 años de emigrante debido a la guerra civil.
También hablaron algunos de los que recibieron este reconocimiento público. Por ejemplo. el miembro de Cruz Roja que recogió el galardón destinado a un inmigrante que huyó de su país tras ser torturado por homosexual y que no se encontraba en condiciones anímicas de recogerlo en persona. «No se atreve a venir aquí y menos ante tanta gente», reconoció el miembro de la entidad de ayuda. El joven atleta Bouchta Angare contó su periplo para llegar a Gipuzkoa, afincarse en Zumaia y ser un corredor de campeonato. «Hago muchos deportes pero como más feliz me siento es corriendo. Ahora estoy en el Atlético de San Sebastián entrenando con campeones».
Cobzaru, que toca el acordeón en su grupo musical, señaló que «me encuentro muy feliz aquí. Vivo en Urnieta desde hace seis años y me siento como uno más».
Los aplausos y hasta vítores pusieron el sonido de la solidaridad al final de la entrega.
Defensa de sus derechos
Con un ajuste insólito al horario del programa, los representantes de las instituciones entregaron los diplomas a las entidades que han trabajado incansablemente por la integración de los inmigrantes. Odón Elorza, alcalde de San Sebastián, lo hizo a diez asociaciones de solidaridad: Cruz Roja, Helduak, Arrats, Loiola Etxea, Erroak-Sartu Gipuzkoa, Fundación Peñascal, Kolore Guztiak, SOS Racismo, Fundación Maeux y Rais. «Nuestro objetivo como instituciones es que los inmigrantes consigan todos sus derechos cívicos. El Ayuntamiento de Donostia trabaja por la convivencia en paz, porque la diversidad es una riqueza, como han dicho antes. Así cumpliremos mejor con Gipuzkoa», declaró el alcalde.
Rafaela Romero, presidenta de las Juntas Generales, entregó los diplomas a los mediadores interculturales: a los servicios de mediación de San Sebastián e Irun y a Biltzen, el servicio vasco de Integración y Convivencia intercultural. Hizo una petición a SOS Racismo y entidades similares: «Seguid incomodando nuestras conciencias» ante las amenazas de xenofobia.
Miguel González, director de Inmigración del Gobierno Vasco, los entregó a las asociaciones de inmigrantes: Asoleus, Elkarrekin Bizi, Malen Etxea, Mi nuevo Potosí, Mujeres del mundo, Mestiza, Esperanza Latina, Kariwarmi, Guztion Artean, Adiskidetuak y Asociación Vicuña-América Latina Unida.
González recalcó el papel de estas entidades como «espacios de vínculos, de ayuda, de participación y construcción común de una sociedad diversa».
Finalmente, el diputado general Markel Olano entregó sus acreditaciones de méritos a los técnicos de inmigración de Azkoitia, Donostia, Eibar, Pasaia, Tolosa y Zarautz. Narró una anécdota «un contraejemplo», de una visita que hizo a un pueblo pequeño navarro donde los ecuatorianos «que suponían el 20% de la población», estaban marginados, como reconocieron los propios munícipes. Defendió «una convivencia conjunta, que sólo se produce con acercamiento».
Cerró el acto Silvana Luciani, presidente de SOS Racismo, quien recalcó que «este acto es necesario en estos tiempos de xenofobia que corren».
Un oportuno poema del argentino Jorge Cafrune cerró el multitudinario acto. Esperaba la demostración gastronómica preparada por Andoni Luis Adúriz y la música de Cobzaru y su grupo para cerrar la fiesta.

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