Lleida mantiene cerrada la mezquita y los musulmanes siguen rezando en la calle
El Ayuntamiento rechaza las alegaciones presentadas por el imán
La Vanguardia, , 22-10-2010JAVIER RICOU – Lleida
La Paeria dice que el cierre será indefinido hasta que se instalen medios técnicos para controlar el aforo
La principal mezquita de Lleida, ubicada en la calle Nord, continuará cerrada. Así lo ha decidido la Paeria, que ayer hizo pública su decisión después de estudiar las alegaciones presentadas por la comunidad religiosa islámica contra esta clausura, decretada el 14 de septiembre por exceso de aforo. La medida obligará a los musulmanes a seguir rezando al aire libre hasta que se construya un templo provisional en un solar, cedido por el propio Ayuntamiento, en el polígono industrial El Segre.
La Paeria ha rechazado todas las alegaciones presentadas contra esa clausura por los líderes de la mezquita y el cierre “será indefinido”, afirmó ayer la concejal de Seguridad Ciudadana, Sara Mestres, “mientras no se instale en las puertas del templo algún elemento técnico que permita controlar el número de personas que acceden a él”.
El Ayuntamiento asegura que en esta decisión ha primado, por encima de todo, la seguridad. Y es que la Paeria pretende evitar que se repita la situación del pasado 14 de septiembre – día en que se cerró la mezquita-,cuando agentes de la Guardia Urbana constataron que dentro del templo había seiscientas personas, casi el triple de su aforo máximo, que es de 240.
Los responsables religiosos de la mezquita del Nord – la más importante y concurrida de Lleida-sostienen que el cómputo hecho por esos miembros de la policía local está hinchado. En las alegaciones formuladas contra el cierre, los musulmanes defienden ahora – reveló ayer Sara Mestres-que en ese templo caben más de medio millar de personas. La concejal de Seguridad Ciudadana dejó muy claro, sin embargo, que en la licencia municipal otorgada hace quince años para ese centro de culto se establece un aforo máximo de 240 personas y que esa cifra está avalada por un informe de actividades y otro de seguridad, de la Guardia Urbana.
Con estas afirmaciones, Mestres dejó muy claro que no va a haber ninguna negociación en lo que afecta a los números del aforo. Recordó, además, que el control de afluencia no se va a dejar otra vez en manos de los responsables de la mezquita, después de que el pasado mes de septiembre – el templo ya fue clausurado a principios de verano y después se reabrió-quedará demostrado el incumplimiento del compromiso de vetar la entrada de fieles cuando el templo esté lleno.
La prórroga del cierre de la mezquita llega cuando las relaciones entre el Ayuntamiento y el imán del templo, Abdelwahab Houzi, parecen más cordiales que meses atrás. Y eso ha ocurrido después de que el líder religioso haya accedido a construir una mezquita provisional en un solar del polígono de El Segre, cedido hace ya más de tres años por la Paeria para ubicar ahí ese templo. La solución, que se anuncia como provisional, no agrada, sin embargo, a los musulmanes y es rechazada por los empresarios con negocios en la zona.
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