RELIGIÓN MUSULMANA

Lleida da otro paso hacia el cierre definitivo de la mezquita

El ayuntamiento alarga la clausura con carácter indefinido.

El Periodico, ROSA MATAS / Lleida, 22-10-2010

El Ayuntamiento de Lleida ha dado otro paso hacia el cierre definitivo de la mezquita de la calle del Nord, clausurada por exceso de aforo el 14 de septiembre por segunda vez en dos meses. Ayer, cuando expiraba el plazo para resolver el cierre provisional, el alcalde, Àngel Ros (PSC), firmó la continuidad de la clausura para darle carácter indefinido y así poder actuar sin la presión de plazos. «Es un cierre prácticamente definitivo», resumió la concejala de Seguridad Ciudadana, Sara Mestres. No es la primera vez que sale de su boca que podría ser una situación definitiva; ya lo dijo en septiembre. Y Ros también.

Para reabrir la mezquita, la mayor de las dos de la ciudad, la comunidad musulmana tendrá que instalar un sistema de tornos que controle el número de fieles que entran. El aforo del oratorio es de 240 personas. En el cómputo que motivó el cierre de septiembre había 612.

El imán del templo, Abdelwahab Houzi, se marchó hace unos días a Marruecos camino de Arabia Saudí habiendo dicho a sus fieles que esta semana se reabriría la mezquita.

AFORO CUESTIONADO / Las alegaciones de los musulmanes son un paso atrás en la negociación con el ayuntamiento. Si en julio, durante el primer cierre, aceptaron controlar el aforo, ahora cuestionan la capacidad fijada. Houzi defiende que en el local caben 700 personas.

Además, el imán, ausente en este momento crucial de la crisis de la mezquita, sigue dando largas a la presentación al ayuntamiento de su proyecto para levantar una carpa que haga las veces de templo en el solar cedido por el consistorio en el polígono de Entrevies. El líder religioso tampoco ha solicitado permiso de obras y son muchas las veces en que se ha quejado de la falta de dinero.

El pulso entre la comunidad islámica, que desea seguir en la calle del Nord, y el ayuntamiento, que a siete meses de las municipales quiere que los musulmanes se trasladen al polígono, continúa. El consistorio levantó en agosto el primer cierre provisional cuando los musulmanes se comprometieron a respetar el aforo. Ahora exige algo más que palabras.

Sin un lugar para reunirse, los fieles piden permiso cada viernes para rezar en un aparcamiento de los Camps Elisis. El resto de los días han orado en varios lugares, desde debajo de un puente hasta en la orilla del río. La Paeria no pone pegas. «No vamos a provocar un enfrentamiento», sostiene Mestres.

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