La violencia étnica deja 72 muertos en seis días de enfrentamientos en Karachi
La jornada más sangrienta fue la del martes, que se saldó con un total de 30 personas muertas
Deia, , 21-10-2010Islamabad. La principal metrópoli de Pakistán, la ciudad portuaria de Karachi (sur), se encuentra paralizada por la peor ola de violencia étnica y política de este año, que en una semana se ha cobrado al menos 72 muertos y un centenar de heridos. Tras la jornada negra del martes, con 30 víctimas mortales en diversos disturbios y ataques, otras tres personas fueron tiroteadas ayer durante el día por hombres armados no identificados, informó una fuente policial.
En medio de la tensión, algunas voces instaron al Ejército a intervenir en la capital financiera de Pakistán, donde la seguridad se ha deteriorado notablemente este año, pero el primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, descartó esta opción y pidió unidad política para hacer frente a la situación. “Deberíamos sentarnos todos juntos para preparar una estrategia conjunta y derrotar a los elementos insurgentes”, subrayó Guilani tras haber telefoneado a su titular de Interior, Rehman Malik, y a las autoridades de la provincia de Sindh, cuya capital es Karachi.
Los sucesos violentos, que comenzaron el pasado jueves, son una suma de ataques registrados en una decena de barrios distintos – a menudo entrada la noche – contra activistas políticos, empresarios y comerciantes cuando grupos de la mayoría urdú se enfrentaron con miembros de la minoría pastún.
doce muertos entre la chatarra El asalto más sangriento tuvo lugar el martes en un mercado de chatarra en el área de Shershah, donde doce trabajadores fallecieron tiroteados por una decena de agresores que llegaron en motocicletas y abrieron fuego con rifles automáticos. Muchas personas bajaron las persianas de sus tiendas y echaron el candado para intentar refugiarse, pero eso no evitó que los atacantes irrumpiesen en ellas.
Según fuentes policiales consultadas, entre los fallecidos esta semana hay gente de origen étnico baluchi (suroeste), punyabí (este), pastún (noroeste), sindhi – comunidad autóctona – y mohayirs, como se conoce a los hablantes de urdu que emigraron de la India tras la creación de Pakistán, en 1947.
Las mismas fuentes precisaron que varias de las víctimas mortales eran simpatizantes o militantes del gobernante Partido Popular de Pakistán (PPP), el Muttahida Quami Movement (MQM) – principal fuerza política de Karachi – y el minoritario Partido Nacionalista Awami (ANP).
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