Las disculpas de 'Iván el Terrible'

El líder ultra reconoce que su odio iba contra el portero y la federación serbia / «No es nuestra responsabilidad», se defiende el gobierno italiano

El Mundo, VIOLENCIA I. Hdez. Velasco / Roma Corresponsal , 15-10-2010

Habló el líder de los ultras, Iván el Terrible, dueño de mil tatuajes y una rabia infinita capaz de firmar la paradoja de reventar violentamente contra su propia selección. Viajar miles de kilómetros para atacar a los suyos, en concreto a su portero, antiguo héroe y ahora traidor por pasar del Estrella Roja al Partizan. «Mi protesta fue contra el director de la Federación de Fútbol de Serbia [le acusan de favorecer al Partizan]. Pido perdón a Italia, es la primera vez que vengo a este país y no tengo nada en su contra, no esperaba esto». Las palabras de Ivan Bogdanov las hizo públicas Gianfranco Pagano, su abogado italiano de oficio a través de un comunicado previo a su comparecencia prevista para hoy ante un tribunal.

Según el letrado, Bogdanov negó también ser el jefe de los ultras y se distanció de los posibles matices políticos generados tras los actos violentos al asegurar que era «un nacionalista, pero como todos los serbios» y que sobre todo era un «un gran hincha del Estrella Roja de Belgrado». Así confirmó que estaba «enfadado» con el portero de la selección, Vladimir Stojkovic, ya que tras formarse en el Estrella Roja pasó al equipo rival, el Partizan. Stojkovic fue, el pasado martes en Génova, uno de los objetivos del lanzamiento de piedras y bengalas por parte de los serbios contra el autobús en el que viajaba su selección.

Bogdanov, 30 años, está acusado de graves daños, y de portar objetos contundentes, en el marco de la legislación relativa a las manifestaciones deportivas. Por estos cargos se enfrenta a una condena de uno a cuatro años de reclusión, pero el abogado podría pactar la pena a dos años y, como permite la ley italiana al ser un ciudadano no europeo, ser expulsado inmediatamente del país. El ultra más famoso de Europa en estos momentos arrastra antecedentes penales por tenencia de drogas, organización de peleas de animales y diversos actos violentos, entre ellos agresiones contra la autoridad. Una joya que pone rostro a la jornada vergonzosa que podría salir realmente cara a Italia y a Serbia, amenazados ambos países con ser sancionados deportivamente.

Por su parte el gobierno italiano y su federación de fútbol rechazaron cualquier responsabilidad en los disturbios del estadio Luigi Ferraris, aunque de acuerdo a las reglas de la UEFA, Italia en su carácter de anfitriona era la responsable de garantizar la seguridad. «Una sanción por parte de la UEFA me decepcionaría, ya que no veo qué responsabilidad tenemos que asumir», manifestó ayer el ministro del Interior italiano, Roberto Maroni. «Sólo hubo un fax desde Serbia con la información de que vendrían 200 hinchas», informó Maroni.

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