A la caza del portero

Los vándalos que arrasaron Génova iniciaron la locura por su odio a Stojkovic, ex del Estrella Roja fichado por el Partizan

El Mundo, IRENE HDEZ. VELASCO / Roma Corresponsal , 14-10-2010

No es habitual que un futbolista sienta terror ante los seguidores de su propia selección. Pero esa pavorosa sensación es exactamente la que acaba de experimentar Vladimir Stojkovic, ex guardameta del Getafe y portero de la selección serbia. Stojkovic, de 27 años, fue el martes el principal blanco de la ira de los ultras serbios que se habían desplazado a Génova con motivo del partido clasificatorio para la Eurocopa 2012 que la selección de su país iba a disputar contra la italiana.

El encuentro fue suspendido a los seis minutos de juego a causa de los graves incidentes protagonizados por los hinchas de la ex república yugoslava, que ya antes del partido desencadenaron graves disturbios y que siguieron provocándolos una vez cancelado el encuentro. La oleada de violencia sembró el caos en Génova, degeneró en terribles tumultos y se saldó con 17 detenidos y casi una veintena de heridos.

Pero lo absolutamente insólito es que buena parte de la violencia de los ultras serbios iba dirigida contra Stojkovic, su portero. Hasta el punto que un grupo de ellos se desplazó al hotel de Génova en el que se alojaba el equipo balcánico con el objetivo preciso de agredirle. Llegaron a tiempo de ver el autobús que tenía que llevar a los jugadores al estadio Ferraris y algunos violentos lograron irrumpir en el vehículo.

Dicen que Stojkovic se salvó gracias al auxilio de sus compañeros y a la rápida intervención de las fuerzas de seguridad. De hecho, le lanzaron una bomba de humo que explotó junto a él y que obligó a trasladarle al Hospital San Martín de Génova, donde fue atendido por heridas leves.

Con el miedo ya metido en el cuerpo, Stojkovic pidió no saltar al terreno de juego en el partido contra Italia. Fue sustituido por el portero suplente, Zeljko Brkic. Pero, a pesar de eso, durante los seis minutos que duró el encuentro vivió momentos de angustia. Y cuando la cosa se puso tan fea que los jugadores tuvieron que refugiarse en los vestuarios Stojkovic, invadido por el pánico, se metió para despistar en el de sus adversarios.

«Nos percatamos de que algo iba mal cuando nos encontramos a Stojkovic en nuestro vestuario. Temblaba como una hoja», aseguraba ayer Cesare Prandelli, el seleccionador italiano. «No entendíamos qué hacía allí, pálido y tembloroso. A través del intérprete nos explicó que sus hinchas le habían amenazado y habían tratado de asaltar el autobús de su selección».

La aversión de los ultras serbios contra Stojkovic parece deberse al simple hecho de que el portero ha fichado esta temporada por el Partizan, un equipo de Belgrado, algo que no le perdonan los seguidores de su más enconado rival, el Estrella Roja, cuya camiseta vistió en la temporada 2004-2005.

Muchos de ellos ya dieron muestras del odio que sienten hacia él durante el encuentro clasificatorio para la Eurocopa 2012 que el pasado viernes enfrentó a la selección de Serbia con la de Estonia: cada vez que el guardameta tocaba el balón le llovían pitidos e insultos. Además, la campaña contra Stojkovic se ha completado con la distribución de falsas necrológicas que lo daban por muerto, llamadas intempestivas a su casa para vilipendiarle y pancartas con insultos. Pero todo eso no fue nada comparado con la pesadilla vivida en Génova.

«Toda Europa ha visto la deshonra y la vergüenza que han provocado los aficionados serbios, quienes estuvieron dos días asediando nuestro hotel», señalaba Tomislav Karadzic, presidente de la Asociación Serbia de Fútbol. El comportamiento de los ultras fue tan salvaje que el Gobierno serbio ha pedido excusas formales al Ejecutivo italiano por lo sucedido.

Slobodan Homen, del Ministerio de Justicia serbio, fue claro ayer: «Alguien quiere decirnos que Serbia no está ni preparada ni madura para Europa». «Son grupos organizados con el apoyo financiero de alguien», agregó.

Al final fueron 17 los detenidos, entre ellos, el cabecilla, Iván Bogdanov, de 30 años, jefe del grupo ultra Tigres de Arkán, que toma el nombre del conocido criminal de guerra durante el conflicto en la ex Yugoslavia. Arkán llegó a presidir un club de fútbol, hace varios años, el Obilic. A Bogdanov se le reconoció porlos tatuajes en sus brazos con distintivos de su grupo.

La UEFA ha abierto una investigación sobre lo sucedido y el próximo día 28 su comité disciplinario estudiará el caso. Serbia podría ser castigada a pagar una multa o con su expulsión de la Eurocopa’2012.

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