Etxaniz alega que se perdió la pista de Chaid Aisa en Madrid

El Mundo, J.G. / San Sebastián , 14-10-2010

El Departamento de Política Social de la Diputación de Gipuzkoa insistió ayer en defender la correcta aplicación de los protocolos previstos para mujeres maltratadas que se ha hecho en el caso de la madre rumana cuya hija de 18 meses apareció ahogada la semana pasada en la playa de Zarautz, cuando estaba al cuidado de su padre, un ciudadano marroquí con antecedentes por violencia de género y rapto de la niña, que está encarcelado en Martutene e imputado por el homicidio de la pequeña, que respondía al nombre de Chaid Aisa.

En el debate abierto sobre la protección que se prestó a la madre de esta niña y sobre si los menores merecen una cobertura adicional cuando sus padres están sumidos en un círculo vicioso de malos tratos y denuncias, el ente foral tiene una posición clara: en el caso de la madre de Chaid Aisa, hizo todo lo que estaba en sus manos según los protocolos vigentes.

Seis días después del suceso que conmocionó el pasado jueves Zarautz, la diputada del área, Maite Etxaniz, ofreció ayer algunos detalles sobre el servicio ofrecido a la madre de Chaid Aisa a la vista del cuadro de maltrato que padecía. Según confirmó, la mujer estuvo en dos ocasiones en un piso de acogida, donde recibió asistencia psicológica y legal, y las dos veces solicitó el alta voluntaria.

La segunda vez, el pasado mes de julio, solicitó ayuda para trasladarse con sus dos hijos a Madrid para ir a casa de unos familiares, ante lo que la Diputación se hizo cargo de los billetes de autobús para ella y sus dos hijos. Los servicios forales llegaron a contactar con el Samur para cerciorarse de su llegada y facilitarle la llegada a la casa de sus allegados, lo que a juicio de Etxaniz demuestra que «no se hicieron las cosas a la ligera». Desde entonces, la institución no había vuelto a tener contacto con ellos y desconoce en qué momento la madre retornó a Euskadi y por qué Chaid Aisa estaba con su padre.

«Sabemos que fue a Madrid. Después no hacemos seguimiento de cada persona que ha terminado en un recurso. No podemos ser policías de todos los guipuzcoanos», alegó. Etxaniz insistió en que la madre «atendía perfectamente» a sus hijos, por lo que el ente no detectó «necesidad de actuar» en relación con los menores.

Explicó que la mujer permanece en un servicio de la Diputación y se encuentra «destrozada» anímicamente. «Está recibiendo toda la atención que necesita. Mejorará, pero es una situación muy dura. Hay que esperar a ver qué es lo que dice la investigación», indicó la diputada.

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