Ingresa en prisión sin fianza el padre de la niña muerta en Zarautz
El presunto homicida declaró ayer en el juzgado de azpeitia La menor, de 18 meses, apareció flotando en el mar sin síntomas aparentes de violencia
Diario de noticias de Alava, , 12-10-2010vitoria. El Juzgado de Instrucción número 1 de Azpeitia decretó ayer prisión incondicional sin fianza para el padre de la niña de 18 meses que apareció muerta el pasado jueves flotando en aguas de la localidad guipuzcoana de Zarautz , según informaron a Efe fuentes judiciales y del Departamento vasco de Interior.
El hombre, un marroquí de 41 años, imputado por la Ertzaintza por el presunto delito de homicidio de la menor, abandonó sobre las 17.00 horas de la pasada tarde, esposado y custodiado por la Policía, las dependencias judiciales de Azpeitia, donde permaneció casi seis horas. De allí los agentes le llevaron a la cárcel donostiarra de Martutene.
La juez que le tomó declaración, además de decretar su ingreso provisional en prisión, mantuvo el secreto de las actuaciones sobre este caso, que continúa su fase de investigación.
El presunto homicida fue trasladado desde dependencias policiales de la Ertzaintza, donde estaba detenido desde el pasado jueves, hasta los juzgados de Azpeitia, donde entró sobre las 11.15 horas, tapándose el rostro con las manos, al igual que hizo al abandonarlos.
Según desveló el pasado sábado el viceconsejero de Seguridad, Rafael Iturriaga, durante el periodo de detención, el ahora encarcelado fue “modificando las versiones, que eran confusas y no realmente creíbles”. Iturriaga dijo, además, que la autopsia había determinado que la pequeña murió por “ahogamiento en el mar” y que su cuerpo no presenta señales de violencia.
El cadáver de la menor apareció el jueves pasado por la mañana flotando en la costa de Zarautz, horas después de que el padre alertara a la Ertzaintza de que su hija de año y medio, con la que dijo que estaba pernoctando en la calle, había desaparecido.
El progenitor fue detenido el mismo jueves porque pesaba sobre él una requisitoria judicial. En concreto, tenía once arrestos anteriores, cuatro de ellos por violencia de género y uno por secuestrar a la niña fallecida.
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