"No hablamos de papeles, sino de menores"
el colectivo constata que la crisis afecta "mucho" a la acogida de niños Muchas familias se echan para atrás cuando conocen que deben cobijarlos más tiempo del que pensaban
Diario de noticias de Alava, , 12-10-2010vitoria. Solidaridad y crisis son dos conceptos que no casan excesivamente bien, una triste realidad que ha comprobado con sus propios ojos la asociación Chernobileko Umeak Araba. Pese a todo, el colectivo constituido hace poco más de un año pretende lograr con su segundo programa de acogida veraniega un impulso decisivo a su actividad multiplicando el número de menores acogidos por los alaveses. Carmen Romero, portavoz del colectivo, recuerda con una frase contundente que acoger a un niño supone mucho más que realizar un esfuerzo económico: “No hablamos de papeles, sino de menores a los que vamos a ayudar y además nos van a aportar”.
Romero reconoce que la crisis afecta “mucho” a las labores de acogida como la impulsada por la asociación vitoriana, dado que las familias deben hacer frente a un importante volumen de gastos para mantener a los pequeños sin ayudas institucionales. “Hay muchos padres que se acercan a solicitar información, pero cuando les pides que acojan a los niños durante más tiempo se echan para atrás”, lamenta Romero.
A pesar de los condicionantes, los vascos en general han demostrado durante el pasado verano que la solidaridad no está reñida con ellos. De hecho, tras pasar varias semanas con sus familias de acogida, a finales de agosto volvieron a Ucrania más de 260 niños del entorno de Chernóbil desde el aeropuerto vizcaíno de Loiu. Todos regresaron con sus mochilas cargadas de ilusión por regresar y el recuerdo del sol, la playa y el aire saludable que allí no pueden disfrutar.
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