Un hombre mata a su mujer tras dispararle en varias ocasiones en su casa de Benejúzar

Las Provincias, PILAR M. MACIÁ | BENEJÚZAR., 14-10-2010

Cuando aún no se han extinguido los ecos festeros que miles de personas entonaron el martes durante la romería en honor a La Pilarica, el municipio de Benejúzar se vistió anoche de luto por culpa de un presunto caso de violencia de género, según se desprende de las investigaciones que ayer inició la Guardia Civil

Un hombre asesinó supuestamente a su esposa en el domicilio en el que vivían en pleno centro de la ciudad. Al parecer, según las primeras pesquisas, el presunto agresor disparó en varias ocasiones contra su mujer, y posteriormente se quitó la vida en el sofá de la vivienda, con la misma arma con la que según indicaron fuentes de la investigación pudo cometer el crimen de su pareja.

Decenas de vecinos y familiares se arremolinaron ayer, alrededor de la casa, ubicada muy cerca del Ayuntamiento, cuyas inmediaciones fueron literalmente ‘tomadas’ por efectivos de la Guardia Civil y la Policía Local. Algunas de estas personas que conocían desde hace años al matrimonio indicaron a este periódico que las relaciones entre ambos «eran muy malas»; incluso matizaron que hace pocos días el agresor, que respondía al nombre de Manuel, presuntamente, «amenazó con matar a su mujer – Rosi – a tiros», algo que que finalmente ocurrió ayer. En todo caso, los vecinos sostuvieron que los gritos y los enfrentamientos entre la pareja eran frecuentes, por lo que no les pareció que hace días fuera una discusión muy distinta a la que ya conocían de otras ocasiones.

Los fallecidos, de etnia gitana, según informaron anoche algunas de las personas que les conocían, llegaron a vivir a Benejúzar hace 15 o 16 años procedentes de Valencia y estaban totalmente integrados en la sociedad local. Tenían cinco hijos, tres varones y dos mujeres . Fue la hija pequeña del matrimonio la que descubrió los cadáveres de sus padres al regresar de una reunión de la iglesia Evangelista del municipio, a la que la familia asistía con frecuencia, según indicaron algunos conocidos que se personaron en el lugar de los hechos.

Al parecer, el presunto asesino ya estuvo en prisión y regresó hace tres años a la casa. La familia, que se dedicaba a la venta ambulante de telas y cortinas, se fue agrupando en torno a la vivienda, en la que anoche se vivieron escenas de dolor por el suceso, hasta el punto de que una ambulancia asistió a algún familiar de los presentes entre los que se registraron episodios de ansiedad o ataques de nervios.

Miedo a las disputas

Hasta media docena de vehículos de la Benemérita y un coche de la Policía Local, además de otros ocupados por agentes de la Brigada Judicial, que a última hora de ayer se personaron en el domicilio para investigar lo sucedido, ocuparon los accesos a la calle Cayetano Duréndez donde se produjo el suceso en torno a las 21 horas. Este periódico ha podido saber que el elevado número de agentes presente en el pueblo, estableció un dispositivo especial de seguridad para evitar posibles altercados entre los clanes familiares de cada una de las víctimas, una vez que fueran acudiendo al escenario del crimen tras conocer la noticia.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)