La homicida declara que bebió mucho pero niega que degollara a su novio

Las Provincias, A. RALLO | VALENCIA., 12-10-2010

Bebió mucho alcohol, probablemente coñac, y mantuvo una fuerte discusión con su novio. Estos son los dos datos que ayer admitió Dana, la acusada de degollar a su novio en una casa de Alberic, ante la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Alzira.

La mujer no reconoció ser la autora del homicidio de su pareja en la noche del viernes. Sin embargo, la magistrada decretó su ingreso en la prisión de Picassent, según informó ayer el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat.

Dana también había declarado en el cuartel. En su explicación ante los agentes de la Guardia Civil, a quienes también reconoció la discusión, dijo que la víctima se golpeó en la cabeza debido a un accidente. La mujer dijo haberse asustado al verlo inconsciente y por eso lo llevó hasta un huerto cercano, a unos 30 metros de la casa.

El hombre pereció, según las primeras investigaciones, de un corte en el cuello. Su cadáver fue descubierto entre naranjos ya en la madrugada del sábado. Dana y su pareja vivían en un piso de Alberic. Se habían conocido hace dos años en Rumanía y desde entonces habían completado un periplo por diferentes puntos de España, siempre con el campo como lugar de trabajo. Aterrizaron en la localidad valenciana y allí vivían en uno de esos pisos patera, en el que los inmigrantes malviven hacinados. La intimidad era la de su propia habitación. Y allí se gestó el crimen.

La noche del viernes, la pareja se encerró en su cuarto como otras tantas veladas. Música alta y alcohol. Un cóctel que no era la primera vez que ingerían. Era lo habitual en el caso de Dana, que abusaba de la bebida. Luego, la música se detuvo. Probablemente, en ese momento, Roi Francisc ya estaba muerto.

Unos minutos más tarde Dana llevó varios objetos, entre ellos había varias botellas, a un campo de naranjos y les prendió fuego. Quería eliminar pruebas que pudieran incriminarla. Horas más tarde, cuando todos los compañeros de piso dormían, realizó un nuevo trayecto. Esta vez cogió el cadáver de su pareja, cargado a su espalda, y lo sacó de la vivienda. La corpulencia y la fuerza de la acusada quedaron demostradas con esta acción. Dana, de 42 años de edad, pudo levantar a su pareja, de 34 años, y de menor peso que la agresora.

La acusada trasladó el cuerpo hasta el huerto de naranjos y lo abandonó. Luego aceptó, tras la insistencia de sus compañeros de piso, decir dónde se encontraba su pareja. No era esta su intención inicial. De hecho, la mujer ya tenía todas las maletas preparadas para huir de Alberic.

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