EL MERCADO DE LOS METALES

La Guardia Civil intensifica el control a chatarreros ante los robos de cobre

La Voz de Galicia, Susana Basterrechea, 11-10-2010

En lo que va de año ha detenido a 54 personas acusadas de sustraer este metal, 33 de ellas en la provincia coruñesa

Esclareció 60 de los casi 350 delitos de este tipo registrados en Galicia hasta el 15 de septiembre

En lo que va de año ha detenido a 54 personas acusadas de sustraer este metal, 33 de ellas en la provincia coruñesa

El cobre continúa en el punto de mira de los ladrones. Accesible (está en farolas, el tendido eléctrico y el cableado telefónico y, en ocasiones, simplemente se acumula a la entrada de naves) y cotizado (se compra, limpio de plástico, a entre 4 y 5 euros el kilo), los robos de metal rojo siguen en ascenso en Galicia. Según los datos de la Guardia Civil – que recibe el grueso de las denuncias – , las sustracciones de este metal se han incrementado significativamente en los últimos años. El 2010 no es una excepción. Así, entre el 1 de enero y el 15 de septiembre se han registrado en la comunidad unas 340 denuncias ante el instituto armado por robo de cobre. Denuncias que abarcan desde la desaparición de unos pocos metros de hilo hasta la de un cargamento de casi 50.000 kilos de metal. A estos robos habría que añadir los que investiga la Policía Nacional, por lo que la cifra final de sustracciones de cobre en Galicia es mayor, superando el promedio de dos diarias.

Más de la mitad de los delitos denunciados ante la Guardia Civil este año se cometieron en la provincia de A Coruña (unos 190). Las de Pontevedra y Ourense rebasaron juntas el centenar de actuaciones y el resto, aproximadamente una veintena, se registraron en la de Lugo. No obstante, el número de casos resueltos por los agentes del instituto armado no llega al 18% del total: de las 340 denuncias por robo de cobre presentadas hasta ahora se esclarecieron 60 y, en algunos casos, se recuperó el metal sustraído. Pero no es lo más habitual: cuando el cobre no es identificable se despacha de inmediato a través de chatarrerías; cuando es reconocible, los ladrones queman la funda de plástico del cable (en la que figuran los códigos identificativos) o, si son chapas, las cortan en piezas más pequeñas, haciendo más difícil seguir el rastro.

Pese a ello, las investigaciones dan sus frutos. Un total de 54 personas fueron detenidas en lo que va del 2010 por la Guardia Civil acusadas de robar cobre en Galicia. De nuevo, es en la provincia coruñesa donde se han efectuado más arrestos por tráfico de metal rojo. La diferencia es clara: hubo 33 arrestos en A Coruña, mientras que en Pontevedra se contabilizaron 11, seguida de Ourense, con 9, y Lugo, con un único detenido.

Operaciones

Una de las operaciones tuvo lugar en A Gudiña (Ourense) en la madrugada del 13 de agosto. La Guardia Civil detuvo a cinco ciudadanos rumanos (al día siguiente arrestaron a un sexto) que viajaban en una furgoneta, sin cobre, pero con todas las herramientas necesarias para robarlo. Cuatro de ellos fueron a prisión (otro, menor de edad, quedó internado en régimen abierto) acusados de 16 robos en los que acumularon 5.500 metros de cable de cobre, valorado en 100.000 euros. Días después se detuvo a seis personas (dos de ellas extranjeras) por 25 delitos de sustracción de este metal (unos 3.500 kilos en total) en la provincia de Pontevedra. En Vigo, dos meses antes, se arrestó a cuatro pontevedreses por el robo de casi 50 toneladas de cable de cobre por valor de 200.000 euros. Parte del material fue recuperado en un monte de Caldas de Reis.

Ante el repunte de robos, la Guardia Civil ha intensificado el operativo de control de vehículos sospechosos y la vigilancia de las chatarrerías con inspecciones por sorpresa. «Aunque parte de ese cobre robado salga de Galicia, creemos que la mayor parte del metal se vende aquí. Su principal destino son las chatarrerías», apuntan desde el instituto armado.

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