La niña hallada muerta en Zarautz falleció ahogada y no presenta signos de violencia

según la investigación no hubo agresiones anteriores y las lesiones son post mortem

El padre de la menor, acusado de homicidio, ha cambiado su relato en varias ocasiones y "no resulta creíble"

Diario de noticias de Gipuzkoa, cristina tapia, 10-10-2010

zarautz. La niña de 18 meses que apareció muerta el pasado jueves en la playa de Zarautz falleció ahogada. A pesar de las “pocas novedades” que se han producido en la investigación que está llevando a cabo la Ertzaintza y de que los análisis forenses practicados “no ofrecen casi resultados”, el viceconsejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Rafael Iturriaga, avanzó ayer que “no ha habido ningún tipo de lucha” y que la muerte ha sido por ahogamiento.

“Hay alguna lesión post mortem, posiblemente, producida por rozamiento del cuerpo con las rocas o la arena”, agregó.

Iturriaga realizó estas declaraciones en la plaza consistorial de la localidad en la que se produjeron los hechos, tras finalizar la concentración convocada por el Ayuntamiento de Zarautz en memoria de la niña. Allí, más de un centenar de vecinos se reunieron junto a las autoridades. Entre ellas, la diputada foral de Política Social, Maite Etxaniz; la presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Rafaela Romero; el alcalde de Zarautz, Jon Urien, y varios concejales de este municipio.

El viceconsejero vasco de Seguridad explicó que el padre la criatura, un ciudadano de procedencia extranjera de 41 años, “ha ido modificando las versiones a lo largo de sus declaraciones” lo que hace que el relato resulte “confuso”. “No son realmente creíbles y por eso se le mantiene la imputación”, añadió Iturriaga.

Asimismo, este responsable confirmó que el hombre todavía se encuentra en dependencias policiales y que próximamente pasará a disposición judicial.

homicidio Fue el propio padre de la niña el que dio la voz de alarma la madrugada del jueves, cuando llamó a la Policía vasca para denunciar la desaparición de su hija, con la que dormía en una chabola al lado del parque Montetxio, en Zarautz.

Con 70 actuaciones policiales a sus espaldas – muchas de ellas relacionadas con los malos tratos – y acusado de secuestrar a su hija el pasado mes de julio, el padre de la niña fue detenido el mismo jueves por un hecho delictivo anterior. Un día después se le imputó un delito de homicido por el fallecimiento de su hija, “bien como resultado de una negligencia o bien provocado de forma intencionada”, indicó entonces el Departamento vasco de Interior.

En este sentido, Rafael Iturriaga explicó que “la niña murió ahogada en el mar, bien sea de modo accidental o bien a través de un homicidio, como es desgraciadamente de temer porque es muy difícil, prácticamente imposible, que la niña se trasladara por sus propios medios desde donde se dice que pasó la noche hasta donde apareció el cadáver”.

“La Ertzaintza ha calificado el hecho como presunto delito de homicidio porque entiende que hay indicios racionales para afirmarlo. Indicios racionales no quiere decir en estos momentos nada más”, puntualizó Rafael Iturriaga.

Según explicó el viceconsejero, las pesquisas continúan y es la división de policía criminal la que se está encargando de reunir todas las pistas. “Estamos a la espera de diversas evidencias, por ejemplo, de restos de ADN que sitúen a la niña en la choza donde se dice que pasó la noche”, apuntó Iturriaga.

Además, la Ertzaintza trabaja en la obtención de declaraciones de testigos que pudieran ayudar en la investigación.

“El culpable, en la cárcel” Ante la opinión de algunos vecinos de que “muchas cosas han fallado” en este caso, el alcalde de Zarautz, Jon Urien, subrayó que “el culpable es el padre y está en la cárcel”.

“¿Tendríamos que haber hecho algo antes? No lo sé. Creo que con respecto a la violencia de género hemos actuado bien, pero después, ¿qué pasa con los niños? Es difícil saber hasta dónde podríamos habernos metido nosotros, aunque siempre se puede mejorar”, aseguró el primer edil de la localidad costera.

En opinión de Urien, se trata de un momento “durísimo” para todo el pueblo porque es una situación que “llega al alma”, por lo que no creyó oportuno “sacar color político”. “Lo que hay que hacer es mejorar todo lo posible y luego ya veremos. Habrá que reflexionar, pero no es el momento de montar un follón”, añadió.

El alcalde de Zarautz, que asistió el viernes al entierro de la pequeña, afirmó que la madre estaba “totalmente deshecha” y que el único consuelo que le pudieron ofrecer quienes le acompañaron fue aconsejarle que pensara en su otro hijo, fruto de otra relación.

La madre de la niña, de origen rumano, había denunciado por malos tratos en numerosas ocasiones a su pareja, contaba con una orden de alejamiento y había sido atendida como víctima de violencia de género por los servicios sociales de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

Sin embargo, al parecer, los padres de la menor fallecida retomaron la convivencia en un piso de alquiler en Eibar hasta que tras una fuerte discusión el pasado martes, la madre se marchó del domicilio dejando a la niña con su padre.

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