A la cola de una España que irá del bum al estancamiento
La Voz de Galicia, 08-10-2010Galicia al margen, el informe divulgado ayer por el INE revela que a lo largo de la década solo perderán población cuatro de esas 18 comunidades y ciudades autónomas: Asturias, el País Vasco, Castilla y León y La Rioja, cuyos censos menguarán en el citado período un 3,2, un 2, un 1,9 y un 1,3%, respectivamente. En las demás regiones se registrarán incrementos comprendidos entre la horquilla que acotan por un lado Melilla, con un avance cifrado en 12,1 puntos porcentuales, y por el otro Cataluña, con un alza de apenas ocho décimas.
No obstante, en términos generales, el documento recién publicado por la Administración sitúa a España en un escenario que sí induce al optimismo, pero no en aquel grado superlativo que rezumaban sus anteriores prognosis demográficas. Así, de confirmarse las hipótesis que los expertos vienen de validar, en el global del país residirían legalmente 47.234.924 personas a principios del 2020, un 2,7% a mayores de las que actualmente hacen lo propio.
En consecuencia, producto de la evolución en ese intervalo 2010 – 2019, el padrón común terminará acumulando una cantidad de altas superior en 1,2 millones a la de bajas que encajará. En cambio, durante el decenio precedente había sumado muchísimas más, en concreto, 5,9, el equivalente a un 14,8% extra.
«España – valoró ayer el Instituto Nacional de Estadística en nota de prensa – mantendría una tasa anual de crecimiento demográfico con niveles inferiores al 0,35% y en ligera tendencia decreciente, después de una época de elevado incremento». Básicamente, el organismo público imputó este cambio a dos factores: un futuro terremoto en el campo de los flujos migratorios – de recibir medio millón de extranjeros en 12 meses, ya descontados los emigrantes, el país pasará a acoger una media de 80.000 por ejercicio – y a un crecimiento vegetativo que se moverá a caballo de la ralentización y el estancamiento.
Igualmente, los datos sugieren un nuevo y significativo repunte de la esperanza de vida a un decenio vista. El común de los varones que nazcan entonces probablemente no fallezcan antes de los 80,1 años (1,7 más) ni las mujeres sin haber cumplido los 86,1, frente a los 84,6 de hoy. «En caso de mantenerse las tendencias y los comportamientos demográficos actualmente observados», matizó el INE.
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