NARCOTRÁFICO
Juzgan a nueve marroquíes por introducir en Galicia 4.600 kilos de hachís
La Voz de Galicia, , 08-10-2010Fue la primera banda de extranjeros que desembarcó un alijo sin la ayuda o colaboración de clanes gallegos
Fue la primera banda de extranjeros que desembarcó un alijo sin la ayuda o colaboración de clanes gallegos
Los nueve marroquíes que la próxima semana ocuparán el banquillo de la Audiencia Provincial de A Coruña no son unos cualquiera. Son unos pioneros. Fueron los primeros extranjeros en desembarcar y distribuir hachís sin ayuda o colaboración de ningún clan gallego. Y no por ser la primera vez que se hacía fueron cautos, pues se aventuraron mar adentro con 4.600 kilos de hachís. Todo lo asumieron ellos. En abril del año pasado sacaron de Marruecos las casi cinco toneladas de droga en un mercante, lo dirigieron a una distancia prudente de la costa gallega, y pasaron los fardos a un pesquero, que se acercó un poquito más para traspasarlo a una lancha neumática que los depositó en una playa de Muxía, donde una gran parte del alijo lo cargaron en un camión comprado por ellos.
Eso es lo que dice el fiscal, que pide para los miembros de esta banda una pena de seis años de prisión como supuestos autores de un delito contra la salud pública. En esa operación se habían logrado incautar 169 fardos de resina de cannabis, cuyo precio de venta se estimó que podría situarse entre los 6,5 y los 22,7 millones.
Estos nueve individuos, de los que siete se encontraban en situación irregular en España, se comportaron como gallegos sin serlo. También ellos eligieron para el desembarco la playa de Arnela, como hicieron la gran mayoría de los clanes históricos, que siempre vieron en esa cala de apenas 50 metros de largo el mejor parque logístico de carga y descarga de droga.
El pesquero «Iriana»
En el relato de los hechos que se hace desde el ministerio público se indica que los procesados se trasladaron el 4 de abril del 2009 a la playa de Arnela, en Muxía, para esperar el cargamento de hachís que se traspasó desde un barco marroquí, sin identificar, al pesquero Iriana.
Los imputados habrían utilizado una lancha neumática para transportar a tierra la droga, que posteriormente fue introducida en un camión y en un todoterreno. Pero en mitad de esa operación fueron sorprendidos por la Guardia Civil, por lo que una tercera parte de los fardos fueron lanzados al mar, donde estuvieron meses flotando.
Aunque los acusados se dieron a la fuga, algunos fueron arrestados en las inmediaciones, excepto uno de ellos, que fue localizado cuatro meses más tarde en Málaga. En el momento de la detención, uno de los acusados agredió a dos agentes para intentar zafarse.
Su captura no fue fácil. El primero de ellos cayó ya en la noche del sábado, y fue trasladado al cuartel de la Guardia Civil de Carballo. Los demás lograron escapar monte a través en un primer momento. La persecución se desarrolló durante toda la noche y bien entrada la mañana. En el rastreo participó un helicóptero, que cubrió un amplio radio del territorio municipal. Por mar, una lancha de la Guardia Civil. Y por tierra, patrullas de agentes de todas las localidades cercanas.
Incautaciones
Los vehículos incautados fueron tres, y las embarcaciones, dos, de escaso tamaño; nada que ver con las habituales planeadoras de centenares de caballos que poseen los clanes gallegos.
El fiscal, aparte de la pena de cárcel, solicita que se impongan a los procesados multas por 24 millones de euros. Además, tendrán que pagar los 540 euros que costará la limpieza del buque incautado para su posterior subasta.
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