La presión vecinal paraliza el traslado de la mezquita de Torrent
Las Provincias, , 07-10-2010La presión de los vecinos del barrio Nicolás Andreu de Torrent ha conseguido que la comunidad islámica haya preferido dar marcha atrás y paralizar la instalación de una mezquita a unos metros de donde está instalada la actual, pero de unas dimensiones mucho mayores. Tras una reunión en la que participaron anoche a tres bandas el Ayuntamiento, la asociación de vecinos y el Centro Islámico de Torrent, se llegó a un consenso para buscar otra ubicación más lejos del barrio y evitar así los enfrentamientos con los vecinos.
Lo dejó muy claro el presidente del Centro Islámico, Zine El Abidine: «Desde el principio hemos evitado que hubiera problemas con los vecinos, ya que queremos convivir sin enfrentamientos. Debido a esa presión hemos decidido que era mejor abandonar el traslado».
Ha sido clave en la negociación la intermediación de la alcaldesa, María José Català, que ha permitido que los musulmanes hayan desistido en la ubicación de la mezquita, pese a que ya se habían llevado a cabo obras de adecuación. Al término de la reunión se mostró satisfecha porque los vecinos «han entendido desde el primer momento que la mejor opción era trabajar conjuntamente con el equipo de gobierno para resolver el conflicto».
Precisamente el presidente de la entidad vecinal, Vicente Laencina, muy contento, agradeció ayer a la comunidad islámica que hubiera dado marcha atrás en el proyecto. «Sabemos que ha sido un gran esfuerzo por su parte y les damos las gracias». La realidad es que como ya no les van a tener de vecinos, los habitantes de este barrio de trabajadores de Torrent se mostraban ayer exultantes. «Nos han pedido incluso disculpas por los insultos que nos gritaron en la pasada reunión», dijo El Abidine, que atribuyó a la falta de diálogo el enfrentamiento con los vecinos.
Sin embargo, es evidente que el problema no ha terminado, sino que se ha aplazado. La comunidad musulmana de Torrent necesita un local más grande para reunirse y practicar sus rezos, ya que el que ocupan en la actualidad es demasiado pequeño, y que les obliga a ocupar parte de la vía pública. LAS PROVINCIAS ya publicó hace unos meses que esa falta de espacio provocaba en ocasiones problemas con los vecinos, pese a que los musulmanes tienen especial cuidado con no molestar a la barriada.
La mezquita que se construía a escasos 500 metros de la actual tenía un amplio espacio diáfano para que entre 200 y 300 fieles pudieran practicar sus rezos. Además, se planteaba como un lugar de encuentro de la comunidad islámica, con salas para acoger talleres y visitas.
Y ese mismo concepto de instalaciones quiere acondicionar el Centro Islámico de Torrent. De momento, El Abidine confirmó que van a ver una de las naves que la asociación vecinal les buscó lejos del barrio, para ver si cumple con los requisitos. «Mientras, seguiremos en el barrio porque no nos queda otro remedio. Esperemos que ahora, sin embargo, la tensión vecinal desaparezca».
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