Un moderado para extirpar el tumor étnico en Bosnia
La victoria del hijo de Izetbegovic insufla algo de esperanza para desbloquear el frágil Estado
El Mundo, , 05-10-2010Las elecciones bosnias han dado una de cal y una de arena. La radiografía es turbia: por un lado revela claras huellas del tumor étnico que infectó el país durante los 90 y por otro, débiles indicios de que el enfermo puede mejorar.
Los comicios, que reflejaban la complejidad de un Estado cogido con pinzas y tutelado aún por padrinos internacionales, acabaron con dos ganadores. En la Presidencia colegiada que las tres etnias en discordia (croata, musulmana y serbia) se reparten, el resultado dio algo de oxígeno poco a los optimistas. Bakis Izetbegovic, hijo del líder que firmó los Acuerdos de Dayton que en 1995 acabarón con la carnicería en la antigua república yugoslava, pero respetaron las fronteras de la guerra, alumbrando dos estados étnicamente puros y consagrando a la secesionista República Sprska se perfilaba ayer como vencedor. Lo hizo frente al actual representante musulmán en la Presidencia, el radical Haris Silajdzic y con un porcentaje de apoyos discreto 34,8% de votos al cierre de esta edición, pero suficiente para fondear a los suyos en aguas más moderadas.
Izetbegovic no se ha quedado corto de arengas nacionalistas en el pasado, pero últimamente ha templado los ánimos en su formación, el Partido de Acción Democrática (SDA), y se contempla como una baza para el diálogo con la parte serbia.
Ayer mismo se declaraba «dispuesto a superar todos los obstáculos étnicos para llevar a este país por el buen camino». Y prometía esforzarse por «hablar sobre temas en los que nos entendemos y dejar otros para los historiadores».
Palabras alentadoras frente a las posturas recalcitrantes de Silajdzic, partidario de reforzar el Estado centralizado y suprimir el ente serbobosnio. Un discurso que ha estancado el país, prolongado el uso de muletas internacionales, ahuyentado a los inversores y sellado, de momento, las puertas de la Unión Europea, que exige primero desatascar la reforma constitucional. Y que ha tenido su réplica en el enemigo serbobosnio, Milorad Dodik, que el domingo triunfó por goleada en su carrera a la presidencia.
Dodik califica al Estado bosnio de «absurdo», aboga por reforzar la autonomía y amenaza con romper lazos definitivos con la parte croatomusulmana del país. Un escenario que los musulmanes rechazan de plano y que pone los pelos de punta a la comunidad internacional por lo que recuerda al conflicto que dejó 100.000 muertos y millones de desplazados al sur de Europa. El líder serbobosnio ha hecho el viaje contrario a Izetbegovic: de la oposición al criminal de guerra Radovan Karadzic que le granjeó la etiqueta de moderado a piedra en el zapato de la comunidad internacional.
¿Y la parte croata? También ha querido poner su granito de arena en la parálisis institucional votando al HDZ, que ya ha anunciado que repetirá la fallida tentativa de obtener una tercera entidad exclusivamente croata.
(Puede haber caducado)