La cara de una mezquita polémica
La Verdad, , 05-10-2010Boceto de la mezquita que quiere levantarse en la Gran Manzana. :: AP
El edificio que acogerá la mezquita que ha dividido Nueva York y ha propulsado un debate nacional sobre lo que significa ser estadounidense en un país fracturado por los atentados del 11 – S ya tiene cara. Una fachada y unos espacios interiores ciertamente espectaculares, que de llevarse a cabo, se convertirían en un inesperado foco de atracción para los millones de visitantes que se acerquen en el futuro a la remodelada Zona Cero.
De estilo futurista, con una arquitectura alejada de las construcciones religiosas del islam, los bocetos hechos públicos proponen un edificio envuelto en un panal de formas abstractas que evocan de forma casi automática a la estrella de David, el símbolo más sagrado de los judíos. Para frenar una nueva avalancha de reacciones negativas hacia el proyecto, los diseñadores se han apresurado a colgar una explicación en Twitter donde argumentan que las formas hexagonales que dan sentido a la fachada son un símbolo tan poderoso en el islamismo y cristianismo como en la tradición hebrea.
Aunque las maquetas son preliminares, no dejan de ser un reflejo del deseo de crear un espacio cosmopolita que resulte atractivo visitar en un lugar de que sea conocido por las controversias que ha suscitado. «Creo que nadie va a protestar una vez esté concluido el edificio», vaticina Sharif El Gamal, una de las caras del proyecto. Quizás esperando a que la polémica que rodea la construcción del centro islámico se disuelva poco a poco, tanto el promotor como las autoridades municipales ven con buenos ojos que el comienzo de las obras se retrase dos o tres años.
Edificio multiusos
Una parte importante de las dieciséis plantas del edificio se dedicarán a zonas deportivas, gimnasio y un espacio para piscinas. Una planta completa estará ocupada por una gran guardería y un parque infantil. Aun así, el grueso del espacio será ocupado por un restaurante, una escuela de cocina, estudios para artistas, salas de exposiciones y un auditorio para actos culturales. Como se ve, los promotores no dejan pasar cada ocasión que se les presenta para subrayar que llamar mezquita a su ambiciosa iniciativa es querer sacar de contexto la finalidad de la obra. Las zonas de oración para los creyentes musulmanes – la parte del edificio que ha disparado las críticas de una parte de la ciudadanía estadounidense – estarán ubicadas en el sótano. Mientras, la Policía de Nueva York confirmó ayer la veracidad de las amenazas de muerte contra la familia del imán Feisal Abdul Rauf, otro de los hombres clave del proyecto.
El imán ha rechazado una y otra vez los argumentos manejados por las familias de las víctimas del 11 – S de que el centro se va a construir en un «lugar sagrado». «Es absolutamente falso que esa manzana sea un lugar sagrado», ha declarado Abdul Rauf, quien destacó que hasta hace poco había allí un centro comercial con un club de ‘striptease’.
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