El Gobierno plantea analizar la situación del burka en Navarra antes que prohibirlo
- La directora gerente del Instituto Navarro para la Igualdad insiste que es una prenda "opresora" - La alcaldesa de Villafranca demanda una normativa estatal que regule esta prenda en todas las autonomías
Diario de Navarra, , 05-10-2010La directora gerente del Instituto Navarro para la Igualdad, Sara Ibarrola Intxusta, considera prioritario conocer y estudiar la situación del burka en Navarra antes que tomar medidas legislativas para prohibirlo. “En Navarra, todavía estamos a tiempo de conocer la situación para después abordarla ya que sólo se ha conocido el caso de la joven de Villafranca. Tanto el burka como el yihad, o el velo integral, son formas visibles de opresión de las mujeres.
Tiene que ver con el control del cuerpo de la mujer y de su subordinación”, indica.
Aunque añade que las medidas legislativas corresponden al Parlamento, ella es partidaria de que cualquier medida encaminada a que el burka desaparezca de los espacios públicos debe tener en cuenta varias premisas. “Prohibirlo tiene que partir de una situación real. Hay que conocer la realidad navarra. Que exista un caso no se tiene porque generalizar. Además, hay que tener en cuenta que la prohibición no suponga una doble discriminación de la mujer en el sentido de que las mujeres se tengan que quedar en casa. Pienso que cualquier medida o posición debe estar bien comunicada y reflexionada”, señala.
Sara Ibarrola considera que ahora mismo en Navarra no existe urgencia para prohibirlo. “Se debe conocer la situación, primero, para ver qué se puede hacer. Con toda la información, hay que decidir como se trabaja o aborda la realidad. Entiendo que el fin último tiene que ser que las mujeres no lo lleven. Cualquier medida que se tome debe ser de forma sosegada”, insiste.
“Una señal de opresión”
La directora del Instituto Navarro para la Igualdad asegura que también se deben ver las propuestas de otras Comunidades Autónomas. En Cataluña, por ejemplo, en el mes de junio Barcelona y Tarragona prohibieron el uso del burka y otras ocho localidades (Reus, Mollet del Vallés, Cunit, Tarrassa, Balaguer, Manresa, Vic y Olot) votaron mociones de este tipo. “Hemos visto como, a través de ordenanzas municipales, se ha prohibido el uso en espacios públicos. Sin embargo, hay veces que la ciudadanía no lo entiende. Existen también motivos de salud para prohibirlos. Por ejemplo, el uso del burka afecta enormemente a la visión. Cualquier país democrático que crea en la igualdad de las mujeres, ve el burka como una señal de opresión”, comenta.
Ibarrola indica que en el instituto no se tiene conocimiento de la existencia de más casos. “En Navarra es una realidad todavía anecdótica, por ello nos encontramos en condiciones de reflexionar muy bien cómo se va a hacer. Las prohibiciones que se han dado en ayuntamientos catalanes responde a otras realidades. Están bien porque nacen del consenso de los grupos políticos, pero creo que no se han comunicado bien a la ciudadanía. Ha faltado un conocimiento más intenso de los pros y los contras, ha faltado reflexionar y algunos casos me han parecido precipitados”, añade.
Asunto estatal
Desde Villafranca, localidad donde reside la primera mujer con burka conocida en Navarra, reconocen que no tienen potestad para regular o prohibir, en su caso, que se vista esta prenda en lugares públicos. “Desde el Ayuntamiento poco podemos hacer. Es un tema estatal, que se tendrá que regular a nivel nacional por todo lo que representa para la mujer”, afirma la alcaldesa de la localidad, María Carmen Segura (de UPN). Ella, a nivel particular, lo tiene claro. “Es una prenda que anula a la mujer y coacciona su libertad”, insiste, al tiempo que reconoce que causó “un shock” en el municipio ver a la joven cubierta con un burka.
Para Segura, la generalización de esta prenda es un asunto “preocupante”, “sobre todo para las mujeres que están debajo”, recalca. “Es retroceder unos cuantos siglos… Nos ha costado mucho alcanzar la igualdad y todo lo que hemos avanzado ves que no sirve de nada si se es permisivo con esta situación”, se lamenta. La alcaldesa recalca que lo ocurrido en su localidad es “un punto de inflexión y de reflexión” sobre el burka en Navarra. “El Estado debería escuchar a los españoles que se manifiestan en este sentido. Todos entendemos que la libertad religiosa es un derecho, pero también hay que ver qué significa el burka para las mujeres, más aún cuando es una interpretación del Corán que no todos sus seguidores entienden de la misma manera”, insiste.
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