Los vecinos de Torrent buscan locales para ubicar la nueva mezquita
Las Provincias, , 05-10-2010Los vecinos de Nicolás Andreu de Torrent están buscando un local pero no es para su asociación sino para lograr el traslado de la mezquita proyectada en la calle San Ernesto, emplazamiento que ha abierto la polémica en este barrio.
La entidad dispone de varias posibles ubicaciones para ofrecer como alternativa al Centro Islámico de Torrent. «Hemos localizado algunas opciones y se encuentran dentro de la ciudad y, además, a menos de 500 metros del emplazamiento inicial», explica Vicente Laencina, presidente de la asociación.
La entidad, incluso, se ofrece a realizar las gestiones necesarias para facilitar el retraslado. «Hemos estado estos días buscando naves fuera y dentro del municipio y ya tenemos varias alternativas que podrían ser factibles», destaca el representante vecinal.
Todo comenzó cuando el Centro Islámico decidió trasladar la actual mezquita a un local de mayores dimensiones para evitar que los fieles tuvieran que rezar en plena calle por falta de espacio, circunstancia que se repite de forma especial los viernes y durante los días más señalados del calendario musulmán como el fin del Ramadán o la Fiesta del Cordero. Este hecho ya desencadenó algunas quejas.
Los responsables de la mezquita han tardado más de cinco años en encontrar un local en condiciones que se ajustara a sus necesidades, «tanto por el espacio necesario, como por el alquiler porque no encontrábamos uno que pudiéramos asumir», detalla el presidente del centro islámico, Zine El Abidine.
De hecho, ya se han acometido varias actuaciones en la nave de la calle San Ernesto, como la retirada de varios tabiques, inversiones «que no podemos permitirnos el lujo de perder porque estos trabajos los estamos pagando nosotros. De momento, no tenemos otro sitio donde ir». Ya se ha previsto, además, la insonorización del local para evitar «hacer ruido o molestar a los vecinos porque eso es lo último que queremos», recalca.
El problema, según los residentes contrarios a la mezquita, es la estrechez de la calle y los problemas de aparcamiento que presenta la zona, en la que confluyen dos centros educativos. «En plena hora punta, cuando vengan a rezar 200 o 300 personas, se llegará al colapso», recalcan.
Esta semana se reunirá el Ayuntamiento (que actúa de intermediario) con los vecinos y la entidad islámica para negociar una solución consensuada.
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