SOCIÓLOGO
Enrique Gil Calvo: "Cásate con los "maketos" y mézclate. Ese es el secreto de la integración"
Una de las referencias de la sociología española, nacido en Huesca hace 64 años, considera que la crisis de Occidente es una crisis de miedo y madurez, apuesta por la mezcla y considera que a los varones españoles les da miedo ser padres - "Las chicas buscan chicos que aún no existen y los chicos buscan chicas que ya no existen" - "Los viejos del futuro no serán ni conformistas ni domesticables: serán insumisos"
Diario de Navarra, , 30-09-2010Enrique Gil Calvo, doctor y profesor de Sociología de la Universidad Complutense, ha hablado en Pamplona sobre Longevidad, incertidumbre y contingencia: el futuro ya no es lo que era dentro del ciclo de conferencias, Claves, conflictos y retos del siglo XXIorganizado por el Instituto Navarro de Administración Pública (INAP). Con más de una veintena de libros, el profesor Gil es Premio Anagrama de Ensayo 1997, Premio Espasa de Ensayo 1991 y Premio Internacional Jovellanos 2006.
¿Por qué dice que el futuro ya no es lo que era?
Es que antes el futuro era una tierra abierta llena de esperanza y ahora nos da miedo. Pero nos da miedo a los que vivimos en Europa. Nos hemos hecho conservadores y miedosos de esos de Virgencita que me quede como estoy.
Siempre el hombre ha tenido miedo a lo nuevo…
Pero era un miedo esperanzado, de lucha por la vida, de si ganamos nos forramos. Era un futuro de oportunidades y de conquistas. Ahora la gente se ha vuelto muy de derechas. Aunque los chicos y chicas emigrantes no lo ven mal porque de otra forma no vendrían a Europa. Y gracias a que los emigrantes tienen hijos podremos cobrar las pensiones.
¿Qué le inquieta de ese futuro?
El futuro depende de cómo lo miremos, pero si lo miramos como algo que nos da miedo, paraliza y nos activa reflejos como la xenofobia, entonces apaga y vámonos. El futuro será muy negro. Pero si no nos dejamos impresionar y hacemos como ya hicimos en el pasado, no nos dejaremos vencer por él. Lo colonizaremos y las cosas cambiarán.
¿Cómo influye la crisis y el envejecimiento de Europa?
Estamos en crisis y no hemos hecho mas que fabricar crisis de todas clases, en todos los ámbitos, y cuantos más instrumentos tenemos para actuar sobre la realidad, más crisis creamos, por eso mi último libro lo titulo Crisis crónica. Es una crisis de madurez distinta de la crisis de adolescencia que es cuando te lanzas a luchar por la vida o a conquistar el Everest. En esa crisis de madurez está encerrado Occidente. Y al revés: los emigrantes y los que nos rodean hasta China y Brasil están en una crisis de juventud. Se van a comer el mundo. Y eso nos asusta: su lucha por la vida. Pero tenemos que llamar a los emigrantes que son jóvenes, porque la propia sociedad es cada vez más senil y con menos capacidad de respuesta y audacia. La aversión al riesgo la tenemos la gente madura.
Escribe sobre el poder gris. ¿Se ostenta algún poder en la vejez?
Si hay un estereotipo que yo discuto es el del viejo como ser inútil y clase pasiva que vive a costa de los demás, pero creo que eso se debe a que la mayor parte de la gente anciana no tiene el nivel de estudios que tienen los adultos y los jóvenes de hoy. Pero, cuando se jubilen las generaciones que vienen detrás, serán unos viejos del futuro que no se dejarán achantar. No serán ni conformistas ni domesticables: serán insumisos.
¿Qué opina de una sociedad tan reducida, diversa y envejeciente como la Navarra?
Yo defiendo algo que tenemos los europeos y que no tienen los estadounidenses, que es el genio del lugar: tenemos raíces. En Estados Unidos están continuamente cambiando de ciudad y de mujer, huyendo. Así que admiro la capacidad de combinar el arraigo identitario con la capacidad de conectarse en red, de no quedarse encerrado. Hemos hecho autopistas con el dinero de los alemanes que nos sirven para estar más conectados. Y eso me encanta.
Se vuelve a hablar de xenofobia en Europa. ¿Pasamos de la Europa sin fronteras a la Europa del pasaporte?
Tenemos que superar el problema de Romeo y Julieta, el del miedo al otro, el miedo entre el Capuleto y el Montesco. ¿Cómo?: con los matrimonios mixtos. Nos han enseñado las democracias de Estados Unidos, Canadá o Australia es que lo más eficaz para integrar emigrantes son los matrimonios cruzados. Debemos aprender lo contrario que dicen los nacionalistas. Decía Sabino Arana: no te cases con los “maketos”. Pues sí, cásate con ellos. Mézclate. Ese es el secreto de la integración. Nos integraremos con los emigrantes cuando nos metamos en la cama con ellos. En España, con un 12 % de emigración, la tasa de exogamia es del 18% lo que está bastante bien. Dominan matrimonios de españolas con marroquíes y los españoles con brasileñas. Nos salvará el amor.
Investiga en sociología de género. ¿Por qué afirma que el sexo débil es el varón postmoderno?
Una definición de qué es el hombre la hizo un catalán en la biografía de un campesino republicano: “Un hombre es alguien capaz de fundar una familia y de sacarla adelante”. Eso es lo que a los nuevos hombres les da pánico hacer. . Es algo preocupante. Está cayendo en picado la tasa nupcialidad masculina. Una de las causas por las que en España no nacen niños es que la gente no se atreve a emparejarse. Se dice que las chicas buscan chicos que aún no existen y los chicos buscan chicas que ya no existen. A los nuevos varones españoles les da miedo ser padres. Sólo forman familias los emigrantes.
Reflexiona sobre el divorcio entre los políticos y la sociedad. ¿A cuál de las dos partes corresponde la culpa de la separación?
Hay un refrán fatalista que dice que cada sociedad tiene los gobiernos que se merecen. Puede ser escepticismo después de siglos de frustración, pero creo que la responsabilidad mayor del divorcio es de los políticos. Se supone que son los hombres públicos que deben dar ejemplo moral a los hombres privados.
(Puede haber caducado)